Un Viaje sin Destino

1564 Palabras
(…) Sky City / Mansión de la Familia Augustus Con todo el trajín del día, la tarde se encontraba en un ocaso agónico, los dos grupos sin embargo llegaron triunfadores hasta la puerta, la cual se encontraba extrañamente despejada, Ayami intento comunicarse con el número que le dieron pero nadie contesto. Tomas se acercó con curiosidad hasta la caseta del guardia y esta estaba vacía, al igual que el estacionamiento de la imponente fachada, todo yacía desolado. —Oigan —Llamo Hutson a su equipo, consiguiendo que Ludovick bajara las ventanillas — ¿Tus padres tienen otra casa princesa? —Cuestiono a la rubia, quien negó con su cabeza —Algo extraño está pasando — ¿Qué hacemos? —Dudo Venet suspirando. —Nos abrimos paso —Hablo Dante tecleando unos comandos en su teléfono —Solo me meto en el sensor inalámbrico y… —Expreso dándole varios toques al móvil, consiguiendo acceder al mecanismo del portón, abriéndolo con facilidad. —Eres una amenaza —Felicito el gato n***o, subiéndose de nuevo al coche. El grupo continúo por el estacionamiento, sin ver a nadie en los alrededores, la perspectiva ya no era opulenta, estaba opacada por una visión sombría y tétrica, ahora parecía una construcción abandonada y embrujada. Tomas y Alex fueron los primeros en bajarse, dieron una vuelta por los alrededores para cerciorarse de que no hubiera peligro y así lo confirmaron, sin embargo, el desolado paisaje les hacía creer que escondía algo tenebroso entre las paredes internas de la mansión. Tocaron la puerta repetidamente, pero nadie les abrió. — ¿Consiguieron algo? —Cuestiono Venet, quien decidió acercarse. —Nada en lo absoluto, este sitio está vacío —Respondió Hutson con serenidad. —Todavía podemos derribar la puerta —Menciono el búho oscuro, viendo la entrada. — ¿¡Acaso están locos!? Esto es allanamiento de morada —Reclamo Ludovick con cierto nerviosismo —Quizás solo se fueron a otro lugar, deberíamos esperar a que respondan las llamadas —Argumento acomodando su traje. —// ¡Hermano! ¡Hay cuerpos en el interior! No pude esperar y me metí en el sistema de cámaras —Expreso Dante a través del auricular de su compañero. —Copiado, bájate del coche con Nat, que la chica se quede vigilando a Eva, si están heridos necesitaremos más manos —Comento viendo al dúo // —Hay heridos en la casa, no podemos perder más tiempo —Declaro alterando a los hombres. Haciéndose a un lado, el canoso y los kramer, que recién llegaban, vieron como los dos pistoleros desenfundaron sus revólveres, apuntaron directo a los seguros de la construcción y dispararon con precisión, causando que esta se abriera de par en par al quedar completamente destruida. Sin dar más oportunidad, avanzaron confiados por los rincones silenciosos, topándose con varios cadáveres apilados en los alrededores de las paredes, estos eran los guardias y escoltas de la familia Augustus, pero sin duda la peor visión llego cuando el grupo se acercó al gran salón, pues los padres de la pequeña yacían sobre la alfombra, inertes y fríos, en un charco de su propia sangre. A su lado, en un intento vano por escapar estaba el tío de la niña, también muerto. —Espero que te sirva bien el dinero desgraciado —Pensó Ludovick ante la muerte del perpetrador —Que tragedia —Bajo la cara con tristeza. — ¡Mamá! ¡Papá! —Grito con desespero la niña, corriendo hacia ellos. — ¡Que! ¡No Eva! —Exclamo desesperado Venet intentando frenarla. — ¿¡Que rayos está haciendo tu noviecita!? —Reclamo Alex ante el terrible suceso. —Lo... Siento... —Menciono la dama desde la entrada, abrazándose fuertemente su abdomen —Trate de contenerla cuando escucho al hacker, pero endureció su cuerpo como el acero, me dejo privada —Se lamentó llorosa. Y la situación no mejoro, Ludovick la alcanzo, pero antes de que pudiera frenarla esta volvió su brazo una cuchilla, el señor se enterró parte del filo en su mano, retrocediendo de inmediato. La pequeña siguió y se agacho frente a sus progenitores, llorando amargamente y soltando unos gritos desgarradores, su cuerpo temblaba y su pelo crecía nuevamente como una frondosa cabellera rubia. — ¡Muy bien señorita! ¡Quédate quieta ahora! —Grito Tomas con molestia, encañonándola con Inferno. — ¿¡Acaso estás loco gato n***o!? ¡Baja esa cosa! —Advirtió Alex desenfundando su arma. — ¡Cierra la boca búho! ¡No me importa que sea una cría si lastima a mi chica la mandare al otro mundo! —Expreso con un tono honesto e implacable. —Un prime sigue siendo un prime después de todo —Pensó con un suspiro la pelirroja. Pero mientras ellos se confrontaban Ludovick los ignoro, se quitó el saco y se cubrió la herida, camino hasta la niña y la abrazo con fuerza, arriesgándose a lo peor, esta se sentía ansiosa, dolida y consternada por todo lo que le había pasado, pero el cálido afecto de ese señor aunado con la rica comida que le brindo, le transmitía cierta paz, su ira se fue apagando y solo le quedo el dolor. — ¡Mamá! ¡Papá! —Quejo entre lágrimas inacabables. —Sácalo todo Eva, aquí estoy —Musito acariciándola, en un vano intento por relajarla. Hutson, se dio cuenta de su error y bajo su arma, entendió que sin importar que dejara atrás a Tantalus, su espíritu asesino seguía siendo el mismo, ni siquiera titubeo a la hora de amedrentarla y era solo una pequeña inocente. Este se sintió miserable, pero su amada se acercó a él y lo abrazo adolorida, no podía rendirse, ahora su pistola tenia gente a la cual proteger. —Dante, accede a las computadoras, averigua que paso y si podemos obtener algo de esto —Comento el azabache con frialdad. — ¿Qué estás haciendo? —Pregunto Venet con indignación — ¿No tienen vergüenza? —Regaño el canoso. —No es cuestión de eso señor, ya cumplimos con nuestro trabajo, ella está a salvo —Replico Alex con serenidad, mientras su hermano ingresaba a la red local. —Lo que no entiendo es ¿Quién pudo hacer todo esto? ¿Y porque? —Dudo con tristeza la pelirroja. —Los que iban a comprarla… No querían tener ningún cabo suelto —Expreso el informático mostrando las grabaciones, donde se veía a los mismos tipos que mataron en el altercado del puente. —Esos hijos de perra, no les bastaba con tenerla, querían quitarle todo —Protesto Hutson apretando con fuerza su puño. —Pues no lo lograron, aún tiene su vida y hare lo posible porque pueda vivirla —Expreso Ludovick con un extraño sentido de responsabilidad, cargando a la joven que se desmayó en sus brazos. —Bueno, el dinero no llegara de inmediato, pasara por varios gestores, se volverá criptomonedas y después caerá en sus cuentas, como dentro de tres semanas estará listo —Explico el hacker acomodando sus anteojos —Ustedes, pásenme sus datos bancarios —Ordeno al equipo, quienes todavía seguían asombrados. —Ellos murieron, no siento que sea correcto —Declaro Ayami con culpa. — ¿Y cómo se harán cargo de la chica sin activos? ¿Cómo huirán de Tantalus? Porque ella es una nanomaquina activa y ya la están buscando, detuvieron a muchos de los interesados en comprarla, mi amiga estuvo allí —Aseguro el búho, apuntando a su familiar quien acepto con cierta tristeza. —Tienen razón, si queremos cuidarla… —Musito la dama ante la cruda realidad. —Espera un momento amor, Venet es quien se hará cargo, nosotros no podemos hacerlo —Dijo Hutson con nerviosismo. —No tiene a nadie Tomas y está en la misma situación que nosotros, a donde iremos estará segura —Expreso la chica con carácter. —Iré con ustedes, también necesita quien la lleve a la escuela, yo ya no tengo familia, creo que esta es mi última misión —Decidió el canoso, mirándola muy de cerca. Al final, no había nada más que hacer, la mujer y el señor dieron sus cuentas, Dante los ingreso en su sistema de repartición de activos y ya todo estaba listo, se quedaron un poco más, mientras el experto en computadoras destruía completamente todas las pruebas electrónicas de su pasada por el lugar. Los presentes salieron de la imponente mansión, dejando con tristeza los cadáveres atrás. —Gato n***o… Tantalus es tu enemigo y también él mío, en lugar de escapar ¿Por qué no me ayudas a destruirlos? —Ofreció Alex ante el antiguo prime. —Si fuera yo solo, pero tengo gente a los que quiero cuidar y no me arriesgare a perderlos —Respondió con negativa el castaño, subiéndose al vehículo —Cuídense y gracias por el dinero —Se despidió con amabilidad. — ¿Necesitan transporte? —Pregunto Venet. —Descuide, iremos por nuestra cuenta, suerte —Saludo por última vez el azabache, viendo como estos arrancaban. Las cosas nunca salen como nos las proponemos, Eva no aguanto la realidad, pero al despertar tendría que afrontarla, al menos no estaría sola, pues la pareja y el señor estarían para ella, tristemente no por altruismo, más bien por una responsabilidad casi obligada, juntos, estas personas sin destino recorrían la carretera, en busca de un sitio para superar las tragedias.
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