Cap 20- Solo necesito persuadirte querido Alfa.

951 Palabras
Kappa Lisa Ese tonto, pidiéndome consejos como que yo fuera una madre devota de esa bastarda. La verdad que lo que le pase no me importa, si aparece muerta mejor, su sola presencia me irrita, pero tengo que fingir ser una madre arrepentida de mis acciones para evitar que Alfa Reynaldo y el Consejo de la manada me juzguen por crímenes de maltrato físico y psicológico. Las reglas fueron claras cuando me dejaron ir sin cumplir una pena. Pero a lo que más miedo le tengo es a ese maldito lobo Roy. Durante 13 años eh tenido que mantener esta maldita fachada, para evitar que mi vida sea relativamente tranquila. Cuando el asqueroso brujo me dijo que el destino siempre llegaba y ponía todo en su cauce natural, pensé que era una amenaza infundada; pero desde que llego esa bastarda todo se fue a la basura. Claro, primero pensé que al hacerme cargo de ella me daría el poder de dominar a Benjamín a mi antojo, pero nada de eso salió como esperaba, se terminó de alejar aún más de mí. Con el tiempo, ya no intenté buscar más intimidad con él, comencé a tener mis deslices, a Benjamín no le afectaba en lo absoluto mientras se mantenga todo en las sombras, el dinero fluía y mi estatus era estable como la segunda mujer lobo más poderosa de la manada y la región. Pero desde el día que cometí la estupidez de golpear a la mocosa, todo cambio, Alfa Reynaldo me desplazo de todo lo que me habían asignado como esposa del Beta, Benjamín con Roy empezaron a socavar mi personalidad a tal punto que me di cuenta que nada valió la pena, y el Consejo, esos viejos elitistas disfrutaron poder tener control, al ser una Kappa siempre me despreciaron. El día del ritual se veía todo bien, Benjamín no permitió que se invite a nadie que no perteneciera a la manada. Alfa Reynaldo tenía la idea de hacer algo grande, según él Alfa Líder ella debía tener un ritual digno de su estatus y la oportunidad de ser presentada a la sociedad. Si la Diosa la bendecía podría encontrar al hombre lobo que la haría feliz. Benjamín se opuso a todo y le exigió que no se meta en la crianza de su hija. La relación es tensa desde que tuvimos el conflicto años atrás. Como buena madre la preparé, no me puedo permitir que duden de mis buenas intensiones para ella. Le entregué un caro vestido que lamentablemente, le quedaba perfecto, no quería que se viera mal pero no estaba dispuesta a que me opaque. Benjamín me entregó una caja que poseía un broche para su cabello, que formaba una delicada y fina libélula. Nunca entendí que fetiche tiene ese hombre por las libélulas. Todo se desarrollaba según lo esperado, los protocolos se cumplieron, solo necesitábamos terminar la fiesta, pero el hijo idiota del Alfa perdió el control de su cuerpo intentando marcar a Luna. Para mi hubiera sido tan divertido verla a ella de forma tan ultrajante delante de toda la manada, hubiera dado unos cuantos años de vida para ver la expresión de Benjamín y Roy mientras le quitaban a la niña de sus ojos a manos de el hijo de su mejor amigo. Pero esa niña tomo el control de su loba y pudo evadirlo. No sé que paso después, la inútil Luna Omega se la llevo del lugar. Claro, siempre tan buena. [nombrándola con repugnancia] Benjamín en apariencia parecía tranquilo como si lo sucedido no le hubiera afectado, pero se podía ver a que, en ese momento, que el control del cuerpo era tanto de Benjamín como de Roy. No paso mucho para que nos retiramos del lugar, Benjamín con su aura sombría no pronunció palabra. Ingresamos a la mansión y le dejo en claro que la mandaría lejos de casa, ¡me sentí tan feliz!, por fin podría deshacerme de esa maldita. Esa noche mi desprecio a ella se incrementó potencialmente, era tan injusto que una bastarda le hubieran dado como pareja predeterminada a un futuro Alfa líder de la región. Para mi suerte esa tonta se descontrolo y se escapo de casa. Si el destino es justo se perdería o mejor aún moriría. Benjamín estaba al borde del colapso, se fue a buscarla, llevo todo el personal dejando a un par de inútiles Omegas para que sirvieran la casa. Uno de ellos me informó que el Alfa Alejandro se encontraba en la sala. Preparé mi mejor actuación, necesitaba manipular toda esta situación a mi favor, poco a poco empecé a mostrar una falsa tristeza y fragilidad por perder a mi supuesta hija. Fue fácil, es tan inteligente en algunas cosas y tan idiota en otras. Se notaba que su amor a la maldita perra era legítimo, necesitaba que se sienta culpable, para que su corazón crea que ella deseaba rechazarlo, aunque por lo que vi durante la pelea con Benjamín, ella también desarrollo sentimientos hacia él. Empecé a recordarle que él fue el responsable de la humillación y maltrato cuando tenia 5 años, él era un niño, no podía hacer nada por más Alfa que fuera, pero su orgullo lo confundiría. Cuando instalé la culpa en su corazón y note que había cambiado su impresión sobre mi persona, el muy idiota preguntó - ¿Qué puedo hacer para que me quiera? No respondí, pero la respuesta flotaba en el aire, recházala y empieza de cero con ella. Creo que no tiene idea, de que solo un Alfa puede resistir un rechazo. Ahora sólo tendré que espera, que mi “querida hija” vuelva con su cuerpo frio y sin un rastro de vida.
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