Cap 24- Frente a frente.
Beta Benjamín estaba enloqueciendo y Luna lo disfrutaba, no entendía si solo su padre podía percibir la presencia de Vladímir o los demás fingían para evitar problemas.
Luna ¿podrías decirme si tuviste alguna visita? ¿Solo dímelo cariño?
Con la mirada desafiante mientras le daba un bocado a su desayuno le contestó: - ¿Cómo podría alguien entrar papi? ¿Además, quién se atrevería a desafiarte? - Con sus ojos fijos en los de su padre.
La irá de Beta Benjamín era palpable, los demás presentes no podían percibir el leve rastro de ese lobo, que estaba seguro que era el mismo que sintió en la cabaña. Pero no podía arriesgarse a pelear con Luna. La idea de que alguien se atreviera a meterse en su habitación, con quien sabe que intensiones, encendía una irá asesina, en este momento solo podría estar más atento y poner más seguridad.
Oficina de la manada
El estrés era evidente en los miembros más poderosos, hoy llegaría la comitiva extranjera. Luna Julia había preparado los actos protocolares, se sentía algo preocupada, si pasaba algo del desagrado del joven Alfa Vladímir todos los meses de tratados podrían terminar. Alfa Reynaldo sabía lo que estaba en juego, pero intentaba quitarle la presión a su amada esposa.
Alfa Alejandro se encontraba desconectado de todo, últimamente la culpa era demasiado, no podía acercarse a Luna. Esperaba que su recuperación sea completa antes de presentarse ante ella. Beta Benjamín solo lo ignoraba y lo trataba como a su superior, además blindó toda la información sobre Luna y al tener el apoyo de mi padre tienen mis manos atadas.
Benjamín no se encontraba en mejores condiciones que el joven Alfa, esa presencia desconocida en el cuarto de su hija lo estaba haciendo perder la cabeza. Pero debía concentrarse en este momento, en estos lobos que pueden ser tan amigables como peligrosos a la vez.
Al llegar el atardecer las luces del salón se encendieron, el lugar era espléndido, no escatimaron en gastos, las decoraciones en color blanco y n***o, sobrias pero opulentas a la vez.
En el salón se encontraban Alfa Reynaldo junto a Luna Julia, que estaba radiante, era una mujer de gusto clásicos y sencillos pero su aura le daba una elegancia extraordinaria, Alfa Reynaldo siempre se encontraba orgulloso de su mujer. Solo con verla se enamoraba más de ella, no era su vinculo predeterminado, era el amor verdadero desarrollado por la confianza y el respeto mutuo.
Su hijo Alfa Alejandro, se encontraba impecable como siempre, no existía loba en ese lugar que no suspire al verlo. La imagen imponente que irradiaba de seguridad y habilidades de liderazgo hacían que todos alrededor desearan complacer todos sus caprichos, pero si quitabas todo ese cascarón, encontrarías un hombre vació que solo contaba los días para volver a intentar recuperar lo que por impulso destruyó.
Junto a la pareja líder se encontraba el matrimonio de Beta Benjamín y Kappa Lisa, él se encontraba con un atuendo elegante, pero nada que opaque a sus superiores, en cambio Kappa Lisa era todo lo opuesto a Luna Julia. Ella usaba un vestido de encaje n***o que revelaba más de lo que debería una mujer casada, pero a Benjamín no le interesaba en absoluto, su peinado era un recogido con pequeños mechos acomodados que le daban un toque coqueto. A Lisa le fascina la atención de los hombres y sobre todo siempre intenta opacar la imagen de Luna Julia, aunque es una competencia unilateral.
El clima tenso seguía flotando en el aire, las grandes puertas del salón se abrieron e ingresaron alrededor de 15 hombres-lobo, entraron de forma firme marcando el poder de su manada, todos vestidos con trajes finos y negros oscuros, todos iguales. Luego de acomodarse de forma perfecta ingreso su Alfa Vladímir, con un traje de color gris oscuro con una camisa de seda negra y corbata a juego. En los puños llevaba un par de gemelos de brillante con el emblema de su manada. Su tamaño era imponente, su cabello castaño con reflejos dorados y dos grandes ojos azules llamaban la atención. Su carácter era frío, no mostraba ningún tipo de emoción.
Alfa Reynaldo tomó un suspiro al verlo, aunque no era todavía el Alfa líder de la manada “De la Estrella Roja” el estar cerca de este chico le daba algo de falta de confianza, quien diría que un niñito provocaría estos sentimientos en un macho Alfa Líder.
Pero no todos reaccionaron iguales, Luna Julia no se fijó solo en la parte estética, vio que era un chico que fue muy bien educado con amor y mano firme. Le gustaría que fuera amigo de su hijo, y si no fuera porque le causaría dolor a su propio hijo, le parecería alguien indicado para su pequeña hija del corazón Luna. El amor a su hijo era muy intenso en su corazón, pero siente algo de resentimiento por sus acciones para Luna, aunque había pasado poco tiempo desde el incidente, las consecuencias fueron graves.
Kappa Lisa tenía una visión diferente sobre esos hombres, no podía creer que todos fueran tan atractivos, esos 2 jovencitos el futuro Beta Alexei y el futuro Alfa Vladímir, sean tan… cautivadores. Pero, con ellos debo mantener mi distancia.
Con zancadas firmes se acerco frente a Alfa Reynaldo y extendió su mano en un gesto de respeto y buena voluntad, se dieron un apretón de mano y toda la tensión entre ellos se disipó, luego paso a saludar a Luna Julia, con un acto de extremada caballerosidad tomo su delicada mano e inclino su cabeza y posó un delicado beso en su mano, Julia se sonrojó no pensó que sería tan descarado este chico, pero este gesto fue una caricia a su autoestima.
El apretón de manos entre los dos jóvenes Alfa fue todo lo contrario a lo anterior, los ojos de ambos se cruzaron, tenían una actitud desafiante, cualquiera podría decir que podrían transformarse y luchar por el dominio en ese mismo momento. Para Vladímir era claro cuál era su problema con Alfa Alejandro, pero en lo que refería este último, solo le caía mal y se sentía un poco amenazado, aunque no tenía razones. Antes de soltar el agarre, Vladímir con una pequeña sonrisa le susurro – gracias-. Lo que encendió todas las alarmas en Alejandro.
Al llegar el momento de enfrentarse a Beta Benjamín, pasó de un templé tranquilo a un aura de hostilidad. Los ojos de Benjamín mostraron la presencia de Roy a lo cual la respuesta de Vladímir fue desafiarlo presentándole a Leo.