Por Sergio Es otro jueves y nuevamente llegué bastante temprano, me estaba acercando al banco en donde esperé la otra vez, cuando veo a las dos niñas del otro día, que están sentadas en un banco un poco más apartado, pero que tenía varios bancos libres a su alrededor, sin saber porqué me acomodé cerca de ellas. Es para entretenerme un rato, mientras espero, es temprano, pensé. Miré de reojo a la niña rubia y nuevamente proyecto que mi hija va a ser parecida a ella cuando tenga su edad, es que tienen cierto parecido. -Es que Walter te miró, de eso estoy segura. Le dice a Nahiara. Ok, ya sé hasta el nombre de su amiga. -No lo creo, estaba mirando a Natalia, le estaba mirando las tetas. -Siempre se viste como una puta, no entiendo como la dejaron quedarse en el colegio, repitió un año

