Dániel. Ya ha pasado una semana de mí separación, he tenido muchos problemas con la habilitación del club, resultó que no estaba en condiciones para ser habilitado, debía hacerle algunas reformas de seguridad, eso me llevó una semana, tuvimos que cambiar la puerta de entrada por una más grande y que se abriera fácil de adentro y la de salida también y por una más amplia, el techo por uno no inflamable, las ventanas de los baños por una más adecuada, eso en tiempo récord y que llevó bastante dinero, no me había dado cuenta la importancia del dinero y lo que se gastaba para un proyecto, antes solo pedía, ahora me lo ganaba, pero la satisfacción de lograrlo me emocionaba, y era buena distracción, no pensaba en Isabel, ni en las palabras de mí padre. Me dolía verla y no poder besarla ni tocar

