Me dolió tener que volver a Francia cuando mi hermana está tan delicada y me necesita, pero Donatien y Francis me dicen que Scarlett no ha parado de llorar diciendo que nos extraña a Brian y a mí. Así que ambos nos devolvimos a París. Ese ir y venir entre Inglaterra y Francia nos volvería locos. -¡Mami! ¡Papi! – dijo la niña apenas Brian y yo cruzamos la puerta de la gran mansión Levallois, y me agaché para abrazarla. -Ayyyy mi cuchiiiii cuanto te extrañé – le dije a la nena, colmándola de besos. -No te vuelvas a ir, mami – me dijo la hermosa Scarlett, haciendo un adorable puchero – te extrañé mucho – luego mira a Brian – tu tampoco te vuelvas a ir, papi. -No me volveré a ir sin ti, lo prometo – le dijo Brian a la nena, cargándola y llenándola de mimos. -¿Pueden hacerse cargo de ella

