NARRA FRANCIS Otro día más en que debí salir a las calles de París, con todo mi sequito de colaboradores, repartiendo volantes y haciéndole promesas a la gente que no sé si podré cumplir, a cambio de que voten por mí. Los pies me duelen y huelo a…a pueblo. Huelo a gente. A la gente de París. La gente que está esperanzada con un nuevo París. Y yo se los quiero dar. Puede que hasta hace unos meses yo no deseara ser alcalde, pero ahora que soy una persona distinta, quiero serlo. He visto de primera mano la situación en la que se encuentra la gente menos favorecida, y de verdad quiero ayudarlos. A algunos ya les he prometido darles trabajo en mi finca en Béziers. Y a los jóvenes, les he prometido oportunidades de trabajo en las empresas más importantes de la ciudad. Tendré que hacer algún

