Hace una semana que regresamos, no me gustó mucho regresar tan pronto pero no podía hacer otra cosa. Por otra parte está Margherita no me fío nada de ella, se que algo oculta y mi padre está en medio. Por eso le he pedido a mi tía que la siga de cerca y me mantenga informada. Hoy debe de llegar Alesso junto a Adriano, he pensado en mil situaciones, hasta pensé en esconder a Leonardo. Pero no puedo me duele separarme de él más que nada en el mundo. Si no me duele a mi que lo he parido a quien le va a doler! Terminamos de comer y escucho el sonido de un carruaje. Ya llegó el momento, respiro profundo dejo a mi hijo en su cunita y me siento en el sillón, Lorenza me dedica una sonrisa tranquilizadora, cosa que agradezco pero se de sobra que lo que está por venir y por ver desatará su ira.

