Ya estando en la casa, cada quien se fue a su cuarto, Nate y yo subimos a nuestro cuarto. Nuestro cuarto costara un poco acostumbrarse que él y yo dormiremos juntos a partir de ahora, además de que alguna manera nos prometimos estar juntos, a pesar de lo que pueda llegar a pasar. Aún falta que él y yo nos abramos un poco sobre a lo que respecta de nuestras familias, aunque seguro que él sabe más de mi familia que yo de la suya. Entramos al cuarto, la verdad estoy agotada más mental que físicamente y al parecer él lo ha notado. -Es hora de ir a la cama- Menciono mientras hacía a un lado la colcha, ambos nos dispusimos a buscar nuestros pijamas – Me cambiare en el baño- el asintió, me metí al baño lo más rápido que pude, de pronto me sentí llena de vergüenza por el encuentro que tu

