- ¿Y por qué iban tras Grecia? -
-Ella vio algo que no debía de ver y bueno sus padres la mandaron aquí para meterse con el hijo de una familia poderosa para que la protegieran, se fijó en varios chicos, pero ninguno tenía tanto poder como para protegerla y de alguna manera se enteró de lo que hacía mi familia y pensó que los Giordano no serían un problema para mí y mi familia-
-Y trato de encajar sus garras en ti- Asiente
– me pidió ayuda para encontrar la biblioteca – Pongo mala cara
- ¿En serio? Que original –
-Oye hasta donde yo sabía era nueva y bueno la ayudé, pasaba la hora de la comida con ella y de repente caminábamos juntos cuando había tiempo libre y sin darme cuenta comencé a sentir algo por ella-
Asiento, ya es lo único que puedo hacer
- Ella ya se sentía mi novia, aunque nunca se lo pedí, la noche de la fiesta, se encargó de que estuviera tomando, lo que ella no sabía es que tengo una alta resistencia al alcohol, cuando me sentí un poco ebrio subí a mi cuarto y me recosté un poco-
-¿Y recuerdas algo de esa noche? –
Niega moviendo la cabeza
– Me quede dormido, pero al día siguiente Lily se encargó de decirme lo que paso después con un buen regaño después-
Me imagino a Lily regañando a Nate y me da risa
- Oye no te rías, es pequeña, pero tiene un genio de los mil demonios-
-Bueno ya lo siento ¿Qué te dijo? –
-Me dijo que entro a mi cuarto para buscarme y vio a Grecia quitándome el pantalón-
-Uy la encontró con las manos en la masa-
-Así es, me dijo que solo la amenazo y que ella se fue muy enojada de ahí y que dos días después sé que ella salió del colegio-
-¿Así de fácil? –
-Si bueno creo que Lily no me dijo la verdad, la conozco y sé que no solo la amenazo a ella o a su familia-
Asiento y frunzo el ceño, me parece increíble que Lily sea alguien a quien temerle, siento que me quite uno de los tantos pesos que llevo encima, logre descubrir a que se dedican los Giordano, solo falta averiguar porque demonios puso sus garras sobre mi hermano.
- ¿Estas bien? -
-¿eh? -
-¿Mucho sobre que pensar? - nos detuvimos y niego con la cabeza
- Fue un peso menos en cima-
la mirada de Nate se suavizo
– Frann has sido la única chica por la que sentí un gran interés y no por tu familia sino por lo que proyectas-
Me toma el rostro entre sus manos y me da un tierno beso
– Nate… -
Dudo en decirlo, porque tampoco sé si puedo confiar ciegamente en él, me ve directo a los ojos invitándome a decirle
– Sobre lo que paso con mi hermano… No se lo digas a nadie- y antes de puedo decirme algo continúe
– Necesito saber del porque en todo esto, conozco a mi papá y no me dará toda la información al respecto- El asiente
- Y bueno Ginna y Emma actúan igual, no sé qué me están ocultando y tengo que averiguar las cosas de una manera u otra-
Asiente y me abraza
– Te ayudare en lo que pueda- asiento y lo rodeo con mis brazos.
No tengo idea si es buena idea o no dejarme llevar por mis sentimientos estando en esta situación, pero de algo estoy segura.
Y es que los sentimientos de Nate hacia mí son ciertos, eso es lo que quiero creer.
Seguimos caminando en un cómodo silencio, pero hay algo que me está dando vueltas en la cabeza y Nate lo noto
- ¿Qué pasa? -
Medito un poco en si debo decirle o no, pero no creo que sea de gran importancia ya que mis queridas y sobreprotectoras tías decidieron no aceptar a esas chicas
-La última vez que me reuní con Emma y Ginna, mostré unos repostes que papá me entrego -
-¿Y que son eso? –
-Okey para poner al corriente, te diré porque motivo creí que me metieron a este colegio-
Nate asintió y puso toda su atención en mí.
-Bueno un día cualquiera saliendo del colegio un grupito de chicas me ataco sin ninguna razón, lo que ellas no sabían era que sabía cómo defenderme- volteo a ver a Nate
– No me sorprende, no tienes noción del peligro- Lo veo de mala manera
– Bueno obviamente mi papá se enteró y se dio a la tarea de buscar a las chicas y saber quiénes eran, a mí me pareció una reacción muy exagerada el querer cambiarme de colegio solo por una pelea, hasta ahora entiendo por qué-
Nate asiente y caminamos un poco más en un cómodo silencio.
-Una de esas chicas pertenece a la familia Giordano, la misma que busca a Grecia y las otras tres son hijas de un grupo de matones de bajo rango en la familia Abramo-
Nate se quedó pasmado
- Cuando me entere quise saber a qué se dedicaba esa familia, ahora ya lo se gracias a lo que me contaste- El solo asiente
- A lo que quiero llegar es que, espero que en algún momento podamos hablar más de nuestras familias y así poder llegar a deshacer este enredo-
Nate asiente y caminamos en silencio
-Nate, tengo hambre, vamos a comer algo-
El asiente y se le ilumino la cara con solo decir eso, como si comer conmigo fuera lo mejor que le puede pasar.
Caminamos hacia la cafetería, y hay algo que me está dando vueltas en la cabeza
- ¿No crees que Daniel está un poco raro? - Nate volteo a verme y frunció el ceño
- ¿Raro en que aspecto? –
-Bueno no sé, se la pasa encerrado en su cuarto, apenas si habla o saluda, y no sé si me pone nerviosa solo a mí, pero cuando salimos a entrenar me ve de una manera que me pone muy incómoda-
Nate se quedó en silencio pensativo y me quede esperando su respuesta.
-Bueno Daniel siempre ha sido un poco raro desde el principio, es cierto que últimamente no convive tanto con nosotros como antes hablare con el sobre eso, y sobre el hecho que te hace sentir incomoda también hablare con el-
-No quiero que terminen peleando ustedes dos, por algo que tal vez yo mal interprete- Nate negó con la cabeza
– No importa, si te hace sentir incomoda de alguna forma, házmelo saber de inmediato para que pueda hablarlo con el-
Nate me tomo del rostro para que lo pudiera ver directamente a los ojos, y yo solo pude asentir, por alguna extraña razón, me siento segura a lado de él y que puedo soportar cualquier cosa a partir de ahora y eso me provoca un gran alivio.
Llegamos a la cafetería y no hay muchos chicos, lo cual es un alivio.
- ¿Qué quieres comer? - Miro el menú de la cafetería
– Quiero una hamburguesa doble, con tocino y papas a la francesa-
Nate me muestra esa hermosa sonrisa que le abarca todo su precioso rostro
– Se que eres capaz de comer eso y aun así sigues impresionándome- Me da un pequeño beso
-Ve a buscar una mesa, en lo que pido para comer-
Asiento, di la media vuelta y ya estaba a punto de irme, cuando me toma de la mano hace que gire un poco y me da otro beso.
Me dedica otra hermosa sonrisa y puedo escuchar lo que le dice la cocinera
– Estas muy enamorado cariño-
-Claro que si cielo, es la chica indicada-.
Comencé a caminar más rápido cuando escuche eso, vaya no creí que fuera muy notorio en él, hasta donde supe, salió con varias chicas, pero no fue nada serio y hasta la cocinera lo sabe.
De pronto sentí como un rubor cubría toda mi estúpida cara por sentirme especial con lo que a él respecta, él dice que soy la primera por la que sintió algo real, y en mi caso él es la primera relación que tengo y creo que ha ido muy bien, incluso creo que él también podría ser el indicado…
El sonido de los platos en la mesa me distrajo de lo que estaba pensando
- Listo corazón aquí esta lo que ordenaste y te traje un té verde-
me da un beso en la cabeza y ya no puedo pensar en otra cosa que no sea la comida que tengo frente a mí.
Le di un mordisco saboreando cada uno de los ingredientes, tomo una papa y estoy en el paraíso.
Trago el bocado que di y me doy cuenta que Nate me está viendo
-¿Qué?- Niega divertido
– Si vas a hacer una broma de la forma en la que como ahórratela-
Nate suelta una carcajada y sabía que eso iba hacer
– Lo siento Frann pero es que increíble que una chica como tu sea capaz de comer todo eso-
Le saque la lengua y eso hizo que se riera aún mas de mi
– Bueno lo que a mí me sorprende es que coma más que tu- Nate no tenía nada frente a el
– Oh no mi amor no estas cerca de comer al parejo que yo-
De pronto saco la charola, que seguramente tenía en las piernas y la puso en la mesa.
No solo era la misma hamburguesa y la orden papas, sino que también unos aros de cebolla y unos Nuggets ¿y como demonios se iba a bajar eso? Claro con un refresco
-No tenía idea que estábamos haciendo una competencia-
Me le quedé viendo a todo lo que se iba a comer
– Frann claramente no es una competencia, porque no podrías comer igual que yo-
volví a sacarle la lengua y comenzamos a comer.
De pronto me di cuenta que muchas chicas se me quedaban viendo, supongo que es por lo que me estoy comiendo, y me refiero a la hamburguesa.
-¿Qué pasa?-
Nate me pregunta con un bocado en la boca
-No sé si me estoy volviendo loca, pero varias chicas se me están quedando viendo ¿Es mucho lo que estoy comiendo?-
Nate niega de nuevo divertido
- Que bueno que te divierto, veremos si te sigues divirtiendo cuando accidentalmente te ahogues mientras duermes-
Trato poner cara de serio pero solo hizo que se riera más
– Lo que pasa, es que las chicas no se te están quedando viendo, dieron por hecho que tú y yo habíamos terminado y por alguna razón creyeron que era su turno-
se encogió de hombros como si eso por sí solo lo explicara.
Me quede pensando un rato mientras comíamos, que Nate es uno de los más codiciados en este colegio, y seguramente los gemelos también y paso mucho tiempo con los tres, eso debe provocar el descontento de muchas chicas, menos claro de Helena que esta con Estefan, pero no quiero hacer crecer el enojo de estas chicas ya que tengo muchos enemigos ahí afuera como para querer aumenta a una horda de hormonas a la lista de enemigos.
- ¿Y si hubiéramos terminado, saldrías con alguna de ellas? -
Mi pregunta lo tomo por sorpresa, se quedó pensando un rato
– No-
su respuesta me tomo también por sorpresa, no pude contestar, pero continuo
– No podría, si lo nuestro hubiera terminado, sentiría que ya no podría tener lo mismo que contigo, incluso me iría a otra universidad si eso pasara-
La franqueza de sus palabras, se fueron metiendo acompañadas de un cálido sentimiento.
¿Sería posible encontrar al amor de tu vida, en tu primera relación? Capaz de aguantar la situación por la que estas pasando y los dos quedarían varados si la relación termina, sin duda es un sentimiento abrumador.
De pronto tuve el impulso de darle un beso y que de alguna manera el sintiera lo que de verdad siento por él.
Me abalance sobre él y aterrice en su regazo, la confusión era la que invadía su hermosa rostro, de pronto hundí mis manos en su cabello, lo jale un poco y le di un beso, que decidió recibir con el mismo entusiasmo poniendo sus manos en mi cintura, lo aparte porque sabía que si avanzábamos nos castigarían por exhibicionismo ya que estamos en la cafetería, me aparte como si no hubiera pasado nada, me senté en la silla que ocupaba hace unos segundos y volví a comer y me deleite con la cara llena de confusión de Nate.
Termine mi comida en silencio, y Nate en cada bocado la frustración y confusión por mi repentino ataque lo está consumiendo
– Te ayudo a acabar-
-No es justo-
-Mi amor solo te estoy ayudando a acabar-
-Sabes a lo que me refiero, ese ataque tuyo, me tomo por sorpresa y con la guardia abajo-
tome unos Nuggets y comencé a comer
– No sabía que tenías que estar en guardia conmigo- hice un aleteo de mis enormes pestañas
- Solo te recuerdo querida, que a partir de ahora dormiremos juntos de nuevo-
y volvió a comer como si nada, mientras yo le quitaba un poco de todo.
Se me había olvidado que dormiríamos juntos de nuevo, lo cual me recuerda que debo ir a ver porque se tomó de nuevo esa decisión.
Por fin terminamos de comer y salimos de la cafetería
- Te veo en la casa, debo ir a hablar con mis tías-
Nate se me quedo viendo por un segundo y asintió
- Mientras tanto comenzare a pasar mis cosas a tu cuarto-
Asentí y me dio un beso, solo espero que no encuentre el arma que me dio papá.
Me encaminé hacia la oficina de Ginna
– Frann-
La voz al unisonó de los gemelos me detuvo a mitad de camino, los dos me toman del brazo y caminamos juntos
- ¿Ahora que hice? -
-Bueno solo queremos saber que estas bien-
-Vamos Nathan dile la verdad, todos saben sobre eso – abrí mucho los ojos
- ¿Sobre qué? – los gemelos se vieron un momento
- Bueno Frann ahora eres de lo que hablan todos los estudiantes-
-Vaya beso a mi novio en la cafetería y todos hacen un revuelo -
-¿Qué? Eso nadie le importa- Soltó Nathan
- Nos referimos a que ya todos saben que eres sobrina de Ginna y Emma-
-¿Quién se los dijo? -
-Aun no lo sabemos, anda circulando como un rumor-
Estefan parece no estar muy contento respecto a esto.
-Bueno yo voy con Ginna le preguntare al respecto y que medidas tomara, hasta donde se solo ustedes debían saberlo por todo el show que se hizo con lo de Antonella-
Los dos sintieron serios y me les quede viendo estoy segura que hay algo que no me están diciendo.
Los dos me soltaron, Estefan comenzó a caminar y Nathan se quedó unos segundos más
– Nos vemos esta noche-
Asentí, Nathan se abalanzo sobre Estefan y los dos se fueron empujando.
Di la vuelta y me dirigí a la oficina de mi tía, con más prisa de lo habitual, ya que las caras que me encontraba en el camino no me veían de una manera muy linda, por primera vez en mi vida sentí como era ser una persona non grata y ni siquiera sé porque me siento así.
Tendré que hablarlo con Emma, siento que conecto mejor con ella que con Ginna, ella es un poco más severa en muchos aspectos, aún tengo que conocer bien la historia de esta familia y de la otra también.
Es como ir a ciegas, pero comienzo a distinguir ciertas cosas, espero poder deslumbrar todo a tiempo antes de que me estampe contra una pared o caiga al precipicio que hay entre estas dos familias.