-Veo que reconoces a tu hermano-
Veo como Grecia y Nate abren los ojos de golpe
-Bueno creo que podría recordar a cualquier idiota que me de un golpe- maldición, no estoy pensando claro
-Si, me disculpo por eso, era la primera vez que te veía y es que te pareces tanto a nuestra madre que algo en mi se activó-
Se encoge de hombros como si no fuera nada.
Me hierve la sangre, ya no estoy pensando claramente, y lo golpeo, sé que le di bien porque siento su sangre en mi puño
- ¿Dónde está mi mamá? - Emilio escupe y sonríe de modo arrogante
– Si yo fuera tu pensaría mejor las cosas, ya que la vida de nuestra madre está en mis manos-
abro de golpe los ojos, no sé si lo que está diciendo es verdad, pero no quiero correr el riesgo de comprobarlo.
- ¿Ella es tu hermana? - Grecia no da crédito a lo que acaba de escuchar
- ¿Qué haces aquí? - ¿No es obvio? Vengo a ver como esta mi hermana –
suelto un bufido
– Como si realmente te importara, me encantaría compartir momentos contigo, pero si no te importa esta chica que iba a decir una verdad que no se-
Emilio y Nate voltean a ver a Grecia y veo como se comienza a acobardar
– Bueno si la verdad es que supuestamente estas embarazada de Nate, eso ya lo sabía-
Nate voltea a verme y ella no puede evitar su sorpresa.
-Bueno esta es una bonita reunión, pero tengo cosas más importantes que hacer-
doy media vuelta y escucho como prepara su arma y volteo hacia atrás
– Emilio, no es el momento, todos vendrán si escuchan un disparo- Cállate – Nate se pone frente a mi
- Oye tranquilo, no serias capaz de matar a tu propia hermana-
regreso con ellos y me pongo justo frente de mi hermano, es mucho más alto que Nate
– Bien si vas a disparar hazlo ahora, a esta distancia sería imposible que fallaras, pero cierto no puedes matarme, porque nuestro abuelo te pidió que me lleves con vida con ellos- Emilio retira el arma
– Eres una perra con suerte- Guarda el arma, toma del brazo a Grecia y veo como entran al bosque y sus figuras se van mezclando con la oscuridad.
- ¿Qué demonios te pasa? -
Veo a Nate a los ojos y claramente se ve que está molesto, no le contesto y paso a lado de él y camino hacia la casa.
Solo vengo escuchando a Nate gritándome, pero no contesto nada, camino lo más rápido que puedo hacia la casa.
Entro, pero ya me tienen harta los gritos de Nate
– Frann con un demonio contéstame ¿Qué mierda acaba de pasar ahí? –
-¡Deja de gritarme Nathaniel! – Okey grite más fuerte de lo que esperaba
– Entonces contéstame ¿Cómo es que conoces a Grecia? –
-La primera noche que fui al entrenamiento, ella dejo una nota en la siguiente pista que debíamos seguir-
me encoge de hombros
- ¿Cómo es que sabes lo del supuesto embarazo? – E
-El día que papá vino, no podía dormir, así que baje a la biblioteca y los escuche-
me doy la vuelta estoy cansada y quiero recostarme un rato.
Nate me toma del brazo - ¿Por qué no me dijiste nada? - retiro mi brazo
– Pensé que me dirías en algún momento, pero te callaste hasta esta noche-
-yo… -
-¿Yo que Nate? Se supone que soy tu novia y deberías confiar en mi… -
-Yo sé que estas molesta, pero no es lo que parece-
-Claro que estoy molesta, tal parece que puedes ser o no el padre del bebe que espera Grecia y no pensabas decírmelo –
-No eres la única molesta aquí, yo estoy que me lleva el demonio –
-¿A si? ¿y por qué? -
-¿Por qué? Te pusiste justo frente al arma de tu hermano ¿Te parece poco? –
-Sabia que no iba a disparar- En realidad no lo sabía, pero no se lo hare saber.
- ¿y qué tal si no fuera así? – me encojo de hombros
– Ya estaría muerta y no tendríamos esta discusión-
- De verdad que eres increíble –
-Creo que es peor que tu novio que oculte cosas importantes como ser posiblemente padre a que alguien arriesgue su vida- Nate trata de tomarme de la mano
– No me toques ¿Pensabas decírmelo en algún momento? Y dime la verdad-
-No… -
una lagrima sale y rueda por mi rostro Nate se queda pasmado, veo una mezcla de emociones pasar por sus ojos
– Frann… yo… -
-Ya basta de tratar de justificarte –
-No me estoy justificando, pero era algo que no necesitabas saber, porque no es cierto, entre ella y yo no paso nada, si puede ser cierto que tenía cierta fama de casanova, pero… -
-¿Pero ¿qué? –
-Pero todo eso cambio cuando te conocí, desde que te vi llegar me gustaste y sentí que esta vez podría tener algo real con alguien – ¿Y tú gran solución fue mentirme? -
Nate se queda sin palabras – Si… eso creí. –
Estoy a punto de subir las escaleras cuando el me vuelve a sujetar del brazo
– No dejare que te vayas sin arreglar esto –
-Nate, no sé si se pueda arreglar esto… Me mentiste, creí que podrías ser la única persona en la que podía confiar, porque hasta mi propia familia me oculto cosas, pero resulta que tú también me ocultas cosas…-
-Frann… por favor- Nate me toma del rostro y me besa, pero esto es demasiado para mí... lo aparto, me doy la vuelta y comienzo a subir las escaleras
– Frann si das... sí das un paso más creeré que esto se terminó-
-Nate… puedes creer lo que quieras-
-¡Frann! – Subo las escaleras y escucho como se abre la puerta, los demás ya debieron haber llegado, solo espero que no escucharan nuestra discusión.
Me encierro en mi cuarto, vaya que gran noche, mi hermano y la ex de mi novio si es que lo sigue siendo, están juntos y no solo eso, ella esta embaraza y es probable que sea de Nate.
De pronto me inunda una sensación de perdida y frustración, me hinco y comienzo a llorar, me hago bolita ahí tirada en el suelo, ya no entiendo nada, al parecer Grecia está del lado de mi hermano.
Pero no sé porque Nathan le dijo a Nate que me estaba utilizando igual que con ella, eso es algo que debo averiguar y solo Nathan me lo puede decir.
Por el momento no quiero lidiar ni tratar con Nate hasta que se aclare un poco esta situación y si es que se puede arreglar nuestra relación.
Me levanto y voy al baño a lavarme la cara, por eso no me gusta llorar, después de que lloro me arde la cara.
Escucho que tocan a la puerta
- ¿Quién? –
-Soy yo querida-
Abro la puerta y puedo ver en el bonito rostro de Lily la preocupación, pero dudo que Nate le contara todo lo que paso.
-Tuve que torturar a mi hermano para que me contara lo que paso-
-Lily no quiero hablar de eso- ella asiente
- Supuse que me dirías eso, pero creo que mereces saber qué es lo que paso realmente entre esos dos-
-Lily… por favor – Ya se, ya se no será en este momento, pero quiero estar segura de que estas bien –
-Dentro de lo que cabe estoy bien –
Ella me ve fijamente a los ojos asegurándose de que sea cierto, ella asiente y sale de mi cuarto.
Seguro que en algún momento me tendré que enterar de lo que paso entre ellos dos, pero no ahora, no tengo cabeza para nada.
Me doy un pequeño baño, para relajarme un poco, y me preparo para ir a pugna tuenda.
Tengo que fingir como si no hubiera pasado nada, como si no me hubiera visto con Grecia, como si no se hubiera aparecido mi hermano y me amenazara con un arma y como si Nate y yo no tuvimos esa discusión.
Me pongo el traje, me hago una cola de caballo y salgo del cuarto, y justo en ese momento me topo con Nate, él quiere decir algo, pero niego con la cabeza, paso frente a él, bajo las escaleras y veo a Estefan, Daniel y Nathan hablando
- ¿Lista? - Asiento y Nathan y yo salimos de la casa.
- ¿Estas bien? -
-si ¿Por? -
-Bueno no te sentaste con nosotros, comiste muy poco y esta rara con Nate –
-Que perspicaz eres- Nathan me pone mala cara
– Estoy bien, solo estoy molesta por las peleas estúpidas que tienen ustedes dos-
Nathan asiente y parece que está conforme con la respuesta que le di.
Llegamos al inicio del bosque y por inercia miro para todos lados, esperando que no salga Emilio o Grecia de algún lado.
Llegamos a la capilla y suelto el aire, al parecer ellos ya no están aquí y puedo relajarme un poco, eso sí Nate no se le ocurre decirle a Emma o Ginna que Emilio estuvo aquí.
Bajamos a la cámara donde entrenamos y veo a la chica con la que entrena Nate, no recuerdo su nombre, pero noto que no le caigo bien, puede ser por el hecho de que Nate le guste y que yo sea su novia.
Esperamos a que lleguen los chicos que faltan, pero puedo sentir la mirada de esa chica siguiéndome y Nathan se da cuenta.
-Bien esta noche pelearan, contra otras parejas, pondremos los nombres en la pizarra-
Vemos como Esteban escribe mientras Emma y Ginna arman los grupos de pronto veo de golpe a Nathan y el asiente, nos toca con Nate y Cassia, volteo a ver a Nate y se ve realmente mal y creo que el refleja cómo me siento, dirijo mi mirada hacia la chica parece que ella está encantada.
- Tranquila seremos los últimos-
Asiento, pero no sabe realmente porque estoy intranquila, mi relación pende de un hilo y en cualquier momento se podría romper.
Vemos, como los grupos pelean entre ellos, primero los chicos, que se dan golpes con intención de noquear al oponente y las chicas son más crudas por así decirlo, no solo golpes, sino patadas y arañazos.
Volteo a ver a Nathan y a Nate, estoy segura que en esta pelea se golpearán como no han podido hacerlo.
Eso me preocupa bastante y no podré detenerlos, solo uno de ellos tres podrán hacerlo y creo que solo lo harán si casi se matan a golpes.
Los grupos pasan rápido, oh a mi parecer es así
– Nate, Nathan su turno- veo como los dos se ponen el centro Estaban dice las reglas
- Ya saben, ningún golpe debajo de la cintura- los dos asiente y se ponen en guardia.
Nate lanza el primer golpe, pero Nathan lo esquiva, Nathan logra rozarle el rostro, Nate le conecta un gancho al hígado, Nathan le golpea en el estómago, los chicos les gritan a ambos, unos apoyando a Nate y otros a Nathan.
Por fin Esteban detiene la pelea, Nate tiene el labio roto y Nathan tiene abierta la ceja.
-Bien por último Franccesca y Cassia-
Ella pasa al centro con un aire de grandeza que me provoca risa, Ginna pasa al frente
– Bueno chicas, solo no se agarren del cabello-
Todos nos miran, puedo sentir la tensión de Nate, sabe que no podrá intervenir.
Por estar distraída Cassia me da una bofetada, ella sonríe satisfecha de por fin haberme dado un golpe, me enderezo, pero yo no estoy dispuesta a devolver una bofetada, le doy un golpe con el puño cerrado, veo que se limpia la sangre que le salió, estoy pendiente de lo que pasa a mi alrededor, veo como Ginna, Emma, Nathan y Nate asienten con satisfacción,