Ishla entra a su casa, no le contaría a nadie lo que estaba pasando. Encontró a sus padres y hermana platicando tranquilamente. —¿Todo bien? —pregunta Emmie al ver su rostro hinchado por haber llorado. —Sí, solo estoy cansada. —Voltea a ver a sus padres—. Voy a pasar la noche en casa de una compañera de la universidad, tenemos que hacer un proyecto. —Sus padres asintieron sin preocupaciones pues ella no era chica de salir a discotecas ni nada de eso, solo iba de la casa a la empresa, de la empresa a la universidad y de esta última a la casa. A veces piensan que se va a quedar para vestir santos, pues ni un novio le han conocido. El único que siempre ha estado detrás de ella como perrito faldero es Joseph y ella no le hace caso. —Bien, pero ten cuidado. —Ishla asiente con una media son

