Capítulo 9 Micah caminaba hacia ella con una sonrisa en la cara. Saludándola con la mano la llamó por su nombre. Cuando Alicia comenzó a correr hacia él, el paisaje claro y soleado se oscureció y se vieron rodeados por opacos muros de ladrillo. Micah bajó el brazo y la sonrisa desapareció de su cara. Dos manos enormes que semejaban garras aparecieron detrás de él en la oscuridad y le agarraron por el cuello. Alicia observó horrorizada cómo lo que parecían manos invisibles le arrancaban la ropa, y largas ronchas ensangrentadas aparecieron en su piel como si esta hubiera sido fustigada con un látigo. Unos brazos cubiertos de pelaje se aparecieron y rodearon su cuerpo, arrastrándolo lentamente de vuelta a la oscuridad. Alargó una mano hacia ella y trató de hablarle, pero todo lo que ella o

