capítulo 32

1364 Palabras

Por su parte, Kai actuó como el falso asesino perfecto. Habían acordado usar el dardo porque era pequeño y fácil de ocultar de los gorilas, a quienes les gustaba cachear a los hombres que no eran habituales en el bar. Además, era un arma inusual y poco probable de rastrear. Cuando Lena vio el reflejo de Kai en el espejo, puso el plan en marcha. Dejó caer su vaso como señuelo, desviando la atención de todos en el momento preciso para que nadie pudiera observar con claridad a Kai. Luego, aprovechó la confusión para lanzarse sobre Dante, haciendo que pareciera una heroína justo antes de que el dardo impactara en el sofá. Lena estaba segura de que Kai podría desaparecer sin dejar rastro. Ya lo habían hecho muchas veces antes, engañando a tiburones del póker en las calles, y calculó correctam

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