El trayecto a casa fue sumamente incómodo, principalmente por el silencio de parte de Reagan, era extraño que la chica no quisiera conversar con él, o que diera respuestas cortantes sobre cualquier pregunta que él tuviera. -¿Y te gustó el concierto? - volvió a preguntar mientras se acercaban al recinto de remolques. -Sí, son muy buenos - fue la respuesta más larga que obtuvo por su parte. Cuando Eddie estacionó la camioneta ella pensó en una manera rápida de despedirse y esconderse en su casa, pero una cadena brillante en el cuello del rizado llamó su atención, junto a un pequeño objeto conocido, sin dudarlo llevó su mano hacia su cuello, dejando apreciarlo mejor - Es la púa de tu cumpleaños. -La misma - admitió con una pequeña sonrisa - Preferí usarla como collar, para no dañarla.

