Reagan Por un instante pensé que me encontraba en una dimensión alterna a mi realidad, o que quizá me había quedado dormida y todo era un sueño, porque realmente era evidente que William intentaba cambiar. Nuevamente pasaba por mí para ir juntos a la escuela por las mañanas, y muchas veces traía algún detalle, se sentaba en el almuerzo junto a Grace y Maia, trataba de tener conversaciones normales con Grace, y eso era genial. Hasta que mi mirada se cruzaba con la de Eddie, quien decidió quedarse con el grupo con el que formó un club para jugar D & D en la escuela. Aquella vieja rutina en la que conversábamos en la madrugada viendo a la luna era menos frecuente, ya sea porque salía con William, o porque él regresaba tarde a casa. Me sentía jodidamente culpable, porque en verdad William

