NARRA EVA. -¿Dónde están? .- gritó el maldito justo en mi oreja, su aliento era más horrible que su voz sin duda. Su compañero estaba escuchando la radio y riéndose del momento mientras yo disfrutaba la música de fondo, la maldita canción le daba clase al ambiente, " Seven nation army" se escuchaba. Mis dedos se movían al compás de la música, con la poca movilidad que tenían lo hacían ya que estos hijos de perra me ataron muy fuerte. -¡¿DÓNDE ESTÁ?, ¡DIME SU DIRECCIÓN!. - grito él muy idiota interrumpiendo mi canción. Levantó su mano para volver a golpearme. - ¡Espera detente, te diré!.- dije frenando su golpe. Él sonrió y se detuvo esperando mi confesión. - Tú sabes su dirección.- respondí sorprendiéndolo. -No juegues conmigo.- respondió confuso. Enderecé mi espalda en la silla,

