NARRA EVA. Abrí los ojos, estos eran iluminados por una gran luz que provenía del capot, al parecer el auto se estaba prendiendo fuego. Sentía que mi cabeza daba mil vueltas y ninguna imagen permanecía, rápidamente me quité el cinturón, miré hacia mi izquierda el líder de los diablos estaba con sus ojos cerrados y parecía muerto. Con mi pierna derecha pateé la puerta y salí del vehículo mientras otra pequeña explosión provenía de la parte de adelante. Oí una moto acercarse, y rápidamente me metí en los arbustos. La moto estacionó justo detrás del auto y de ella descendió aquel hombre del bar con dos cuernos tatuados en su frente, al mismo tiempo que el líder de los diablos abría los ojos y se movía frenéticamente en el vehículo sin poder liberarse. Miré a mi alrededor, detrás del arbusto

