NARRA TERESA. Máximo intentaba encender el televisor mientras yo observaba todo desde el sofá en la sala de la casa, aún no había televisión, pero frente a mí se desarrollaba un espectáculo mucho mejor que los que reproducen en la programación del cable. –Idiotas – dije mirando hacia la cocina en donde cuatro de mis hombres estaban sentados descansando y luego miré en las escaleras, allí estaba Tomás, ex hombre de Beltrán. Él se encontraba esposado en estas, su jefe lo abandonó y aunque eso le quitaría las ganas de lealtad a cualquiera, él aún no era confiable. La puerta principal se abrió y de pronto más de dos armas apuntaban a esta mientras yo aplaudía, mi buen humor no solo se trataba por el hecho de estar justo enfrente de la casa en donde los policías se encontraban sino que tal v

