-Hola, soy Lucía.- nos saludó una chica rubia abriendo la puerta de aquel edificio. Las tres las saludamos y luego nos guió hasta donde ella vivía. Camila iba caminando a su lado apresuradamente ya que estaba desesperada por ver a su tía mientras que Valentina y yo estábamos tras ellas. -Para mi que ella y Eva van a terminar justas.- Susurró Valentina en mi oído. -Shh te escuchará.- respondí susurrando. -Créeme tengo un ojo biónico y veo el futuro.- insistió Valentina. -Puedes dejar de emparejar gente.- Susurre riendo. -Ya verás. Ya verás.- volvió a susurrar ella. -No creo Eva es muy fría como para enamorarse. - dije bromeando. Mi esposa se señaló a ella misma con sus manos y luego a mí. - Yo también lo era y mírame ahora.- respondió besando mi mejilla. -Aquí es.- interrumpió

