Para anestesiar, curar, calmar y olvidar. Hay calores que sólo lo dan dos cosas en la vida, el Tequila y el amor. Salí de la casa intentando tomar aire ya que la escena de Juls y mi hija me habían emocionado mucho, me quité los zapatos a pesar del frío necesitaba tocar con los pies la arena. Caminé hacia la palmera a unos metros de nuestra casa. Saben siempre fui el tipo de persona que queda hipnotizada mirando el cielo, sin poder creer la belleza de los colores o las estrella sin embargo hoy estaba gris y aún así me parecía sumamente bonito. Me senté en el suelo, abracé mis piernas intentando calmar el frío y miré las olas chocar con ellas misma por unos minutos. Sentí unos pasos acercarse a mi y al dirigir mi mirada hacia el ruido vi como Juliana se acercaba con una frazad

