Nos conocimos siendo muy jóvenes, ambos intentamos conservar nuestra amistad y hacer que está prevalezca por encima de la enorme atracción que sentíamos mutuamente, era más fácil intentar olvidar el sentimiento y confundirlo con un simple gusto de la edad, a mis 16 años mi vecino y mejor amigo Iván era todo lo opuesto a mi, el era sociable en exceso, le encantaba ser el centro de atención, cuidaba su cuerpo haciendo ejercicio para mantener su musculatura, yo en cambio sentía que tener una figura delgada ayudaba a resaltar mis rasgos finos, mis amigos siempre decían que si fuera una niña, hubiera sido una mujer preciosa, pues según ellos yo era muy delicado para ser un hombre. Al inicio empecé a sentir que Iván me gustaba de una forma muy diferente, me encantaba ver su cuerpo musculoso y su sonrisa, la primera vez que soñe con el fue impactante para mí, verlo tocarme y besarme fue un latir acelerado de mi pobre corazón. Yo sabía que no debía seguir pensando en el de esa forma, pero no podía evitarlo, un día salimos juntos después de la escuela y como nuestros padres eran muy amigos viajaron de Estados Unidos a Canadá y por los estudios no pudimos ir con ellos, pero al ser ya los dos grandes pues nos quedamos en mi casa, Iván tuvo una gran idea de beber algo y así inicio todo esto.
Eran casi las 10 de la noche mientras veíamos una serie, a Iván se le ocurrió abrir una botella de vino y mientras bebiamos, cantamos y reímos empezamos a jugar póker, para hacerlo más interesante decidimos poner castigos e ir quitándonos una prenda, el juego iba avanzando ver el pecho enorme de Iván sin su peculiar polo n***o fue una delicia para mis ojos, bebimos de más cabe reconocer yo solo llevaba unos boxer e Iván solo unos pantalones de pijama.
Ivan me miraba de una forma extraña y cuando volví a perder tuve que quitarme la última prenda que cubría mi desnudes, nos reíamos por todo, efecto del alcohol cabe señalar, Iván se acerco a mi muy ebrio ya y me susurro, tienes un cuerpo que muchas chicas quisieran tener... su afirmación me dejó muy sorprendido, lo mire tímidamente y solo sonreí, pensando que el juego se había terminado decidí recoger mi ropa e ir a mi habitación pero al agacharme sentí a Iván detrás de mi, me sorprendió y sentí una tensión enorme al ponerme de pie el me tomo de la nuca y me beso fue un beso salvaje lleno de curiosidad, su lengua chocaba con la mía mientras sus manos recorrían mi cuerpo, un gemido salió de mi cuando por falta de aire nos separamos Iván me dijo: quiero enterrarme en ti.. no lo pensamos solo paso, Iván se bajó el pantalón y con una sonrisa en sus labios me dijo.. te gusta lo que vez, era un hermoso pene el que tenía, grueso y largo un sueño para cualquiera.
Tomo nuevamente mis labios y nos fundimos en un beso, yo nunca tuve una relación s****l así que tenía temor de lastimarme pero el me susurraba que lo iba a disfrutar, empezó a besar mi cuerpo y a lamer cada uno de mis pezones, los sentí ponerse duros y los gemidos salían de mi boca sin control, me puso dos dedos en la boca y me ordenó chuparlos, al estar llenos de saliva los puso en mi entrada, primero uno y luego el otro.. y poco a poco fue estimulando mi ano.. el me susurraba cosas sucias que conseguían exitarme y hacían que mi cuerpo reaccionara a su toque me puso en 4 con la cabeza apoyada al espaldar del mueble y empezó a chupar y lamer mi ano, mientras seguía metiendo y sacando sus dedos para dilatar mi ano, se escupió en la mano y poco a poco fue introduciéndose en mi mientras repetía lo lindo que es mi culo, lo apretado que se sentía el ir abriéndome para él mordía el lo lóbulo de mi oreja mientras centímetro a centímetro se hundía en mi, yo gemía al inicio dolía como el infierno mientras se extendía mi interior para tomar esa enorme pinga que se ajustaba a las paredes de mi ano, el besaba mi espalda y me decía que a partir de hoy yo era suyo, que solo su pinga se hundiria en mi, tan jodidamente delicioso era sentirlo, al estar dentro de mise quedó quieto hasta que yo me acostumbrara a su tamaño y poco a poco fuera moviendome para que el pudiera follarme, las primeras embestidas fueron muy lentas pero profundas pero mientras avanzamos empezó a coger de mis caderas y a golpear dentro de mi tan profundo que empecé a jadear y a maldecir mientras mi cuerpo vibraba al sentir su calor, Iván me cogía tan fuerte que yo deliraba con su toque, gemía sin control mientras tenía estás nuevas sensaciones en mi, empezó a acelerar sus embestidas mientras me decía que era suyo, que el era mi marido y que mi culo siempre lo recibiría, gemía mientras decía lo rico que sentía al abrirme y escucharme gemir como una perra, yo le decía que era su perra, que amaba su pinga y que solo quería tenerlo a él, besaba y mordía mi cuerpo dejando marcas en mi espalda, pecho y nalgas, me azotaba mientras se hundía en mi, era la gloria misma al sentirlo derramar su leche en mi me sentí lleno al salir de mi ambos nos tumbamos en el mueble, al inicio solo nos miramos y yo pensaba que solo sería una experiencia que quizás nació de la borrachera y la curiosidad.
Ivan se puso de pie y dándome la mano me llevo a mi habitación, limpio mi cuerpo con toallas húmedas mientras yo solo lo miraba avergonzado, se acostó a mi lado y jalandome hacia su pecho acurrucó mi cabeza en el, sentí los latidos de su corazón y sin mediar explicación alguna me dijo, siempre quise tenerte así, disfrutaba viéndote siempre pero a partir de hoy solo serás para mí, fuiste siempre mi amor secreto, muchas veces soñé con follarte de mil formas y vacearme tan dentro de ti que fue un sueño hacerte mío, desde hoy serás mi mio y aunque no se cómo enfrentaremos esto, lo haremos juntos porque es aquí donde quiero estar..
siempre contigo.