ELIZA Ya todo estaba listo para empezar, solamente faltaba llegar a nuestros lugares y mirar absolutamente todo mi arduo trabajo. Nos recibieron con una ronda de aplausos y yo les agradecí con un asentimiento de cabeza. Caminamos rápidamente hasta nuestro lugar, la música de fondo inundo el espacio y la primera de mis creaciones apareció ante todos. Mire sutilmente hacia todos lados, sé que puede que no a todo el mundo le agrade alguno de mis diseños, pero si el sentimiento era general, definitivamente, estaría cavando mi tumba. Sin embargo, me sorprendí gratamente al ver los rostros de los presentes, parecía estarles gustando lo que miraban y gracias a eso, me pude relajar un poco. —Lo ves —, Mario se acercó a mi odio para hablarme— te dije que no había nada de qué preocuparse, tu tra

