La igualdad es como la gravedad, una necesidad. Iris ¿Una sensación increíble? Sin duda. ¿Le había dicho que no antes de dejarme llevar? Si. Y por eso levanté mi palma asestándola en su mejilla con toda la fuerza que me quedó después de semejante adrenalina por mi primera vez besando un hombre. Mi corazón bombeaba tan fuerte y rápido que pensé que se saldría de mi pecho, mi boca pedía seguir inmiscuida en ese beso y ni que decir de mi respiración agitada y ahora asustada por haberle volteado el rostro del pirata dueño del barco donde yacía. « Solo espero que no me tire por la plancha ». —Auch —se masajeó su mejilla —, eso dolió. —Es usted un atrevido. —Sé que le gustó, no me lo puede negar. —No. —Por favor princesa, sus pupilas dilatadas son solo una parte de su cuerpo que ind

