Sé lo suficiente como para entender que ninguna mujer debería casarse con un hombre que odia a su madre. Iris —No puedes leer, eso es para caballeros. —¿Escribir? ¿Estás demente? —Las damas no pueden opinar en asuntos oficiales. —Es pecado hacer lo que hacen los hombre. Bla, bla, bla. « ¿Es que no se cansan de prohibiciones machistas? » Pues ha llegado el momento de discrepar y alterar tan ingenuo orden dónde nos tratan inferiores. *Horas antes del presente baile cuando la líder de las rebeldes dialogaba con la princesa* —¿Quién te enseñó la educación básica? —Koray. —¿El futuro rey? — alzó sus cejas sorprendidas y jadeo cuando asentí —Pensé que no habría nadie de la corona dispuesto a aceptar que fuésemos mejores —solté una risita. —Mi hermano es diferente, todos lo son, ell

