Estar en esta casa en completa soledad es terriblemente insoportable. Sé que ahora mismo tengo muchas cosas que preguntarle, sean buenas o malas, necesito las respuestas a toda costa. Incluso si esas respuestas me van a romper en pedazos o me harán cambiar de parecer con ciertas cosas. Me envuelvo aún más con la cobija y me hago un puño para ver si en esta posición si logro dormir aunque sea un rato. Para mi sorpresa, el calor de la cobija hace que me entre sueño y poco a poco descienda al mundo de los sueños. *Latido* El frío del congelador se adentra en mi carne con furia, mis piernas tiemblan con violencia y la impotencia que siento al verlo ahí tirado en un charco de sangre es terriblemente asfixiante. Ese rostro malicioso se marca en todas las cavilaciones de mi mente y me recuerd

