Capítulo 17

4028 Palabras
Gia: -Luego de la escuela llame a Olivia para contarle lo de la cita que había planeado para ella y Franki, me dijo con emoción que le parecía genial… pero que no estaba segura de que hablar o que hacer, por que le gustaba mucho Franki y no quería arruinar las cosas con él, yo no sabía que decir pues, creo que todo es muy pronto, ¡apenas se conocieron esta semana! Pero no le dije eso a Olivia… no quería romper esa ilusión. Minutos después de esa llamada, tocaron el timbre de mi casa, baje rápidamente y ¡era Olivia! Sollozando pidiéndome que la ayudara con la cita, yo acepte, subimos a mi habitación, le preste mi vestido rojo, le alise el cabello y por último la maquille lo más rápido que pude puesto que ya eran las 2:48 y no podía llegar tarde a la cita. Franki: - Saludando con un beso en la mejilla a Olivia, me senté en la mesa un poco tembloroso, ella comenzó a hablar sobre algo así como la historia del pueblo, mientras ella balbuceaba yo la detallaba y cada vez se me hacía más linda. Gia: -Ya minutos después que se fuera Olivia me estaba dando un baño, cuando mi madre me avisa que tengo una llamada urgente, salgo con acondicionador y enjabonada del baño, tomo el teléfono y vuelvo a entrar, era de nuevo Olivia diciéndome que estaba ya en el restaurant y que Franki aún no llegaba, le dije que se calmara que a lo mejor tiene una buena excusa para haber llegado tarde, si es que llega. Franki: -No sabía qué hacer en esa cita me sentía extraño… ella me empezaba a gustar…. ¿estoy loco o que me pasa? No me entiendo a mí mismo ¡es que simplemente esta bellísima! Gia: -Luego repentinamente a través de mi teléfono pude escuchar la voz de Franki, para la suerte de Olivia él se habrá compadecido y ha decidido asistir a la estúpida cita… espero que Olivia no comenta ninguna locura (risas) seria típico de ella. Franki: -La mesera vino rápidamente a atendernos, quería ser Cortez así que le pregunte primero a ella lo que quería ordenar, ordeno lasaña, papitas fritas, un jugo de limón y para acompañar una hamburguesa… que raro pero bueno... yo ordene un trozo de pizza y una Coca-Cola (amo esa bebida) y la mesera se retiró sonriéndome … estaba guapa la güera, pero tenía que dejarlo pasar ¡Por dios Franki tranquilízate estas en una cita! (o algo así) Gia: -Espero que a Olivia le vaya bien en esa cita, prefiero que ella tenga una cita que tenerla yo pues, creo que no lo necesito. Mientras estaba recostada en mi cama, recapacitaba que, ¿cómo puedes querer a otra persona si no te quieres a ti misma?, y ese es mi caso la realidad es que yo pienso que nunca seré lo suficientemente bonita para gustarle a un chico me veo a mi misma en el espejo y veo a una persona fea, así entendí que voy intentar… ¡no! ...más bien dicho, voy a lograr quererme a mí misma. Franki: -Olivia comenzó la conversación era un poco incómodo al principio, pero luego, hablar con ella se volvió natural, La mesera coloco la comida sobre la mesa, y con una mirada hacia mí, arqueando una ceja dijo- buen provecho que lo disfruten- con voz un poco picarona(risas). En el interior quería que esta cita terminara, y las horas pasaron rápido ya era momento de irnos, yo me ofrecí a acompañarla hasta puerta de su casa, nos subimos en un bus, ella se veía un poco molesta a lo cual le he preguntado la razón, me responde con una pregunta -Por qué le cotilleabas a la mesera en nuestra cita- dijo con voz enojada. Gia: -Estaba tan aburrida, decidí darme un baño “para quitar malos augurios”, luego fui a mi cuarto, me vestí, me estaba peinando y oigo la voz de mi madre llamándome, a lo cual le respondo con un ¡Ya voy! No tuve tiempo de terminar de peinarme así que Salí lo más rápido que pude, pude ver desde el pasillo a mi madre sentada en el sillón de la sala hablando con alguien... ni idea de quien era… cuando prosigo por el pasillo y llego a la sala puedo observar a dos personas que se me hacían muy familiares… una señora con cabello amarillo, ojos claros, un poco quemada ha de ser talvez por el sol, y a un chico como de 20 años, cabello castaño claro, ojos azulados, por lo visto muy mono (risas) Franki: -Ya no entendía para nada a Olivia ¿estaba loca? ¡Nunca le cotillee a esa chica! Ella estaba viendo espejismos… no dije palabra absoluta. Llegamos a la parada, nos bajamos del bus, caminamos un poco hasta la puerta de su residencia, estaba a punto de despedirme de ella cuando me dijo -Oye Franki lo siento fui una tonta… es que la mesera era muy sexy con su camisa descotada y yo... me sentía un poco fuera de lugar- su comentario me dejo un poco en shock, cada vez me convencía más de la locura de Olivia, pero decidí seguirle el juego. Gia: -Sentí que mis pupilas se ampliaron, mi bello se erizo, yo me sentía algo apenada, estaba muy desarreglada, casi siempre me la paso así creo yo, pero ¡el chico era demasiado mono maldición! Mi mama me miro con indignación, pero luego lo disimulo, y dijo con voz amable - ¡Hija al fin que vienes! Te quiero presentar a Amelia y a su hijo Sebastián vienen de la ciudad del Sur, ellos están pasando unas cortas “vacaciones” aquí por causa de duelo así que, ellos se quedaran con nosotros un mes. Esa noticia me dejo un poco desconcertada y asombrada pues… ¡voy a dormir muy cerca de Sebastián!  Mi corazón palpita tan rápido que siento que va a Salir volando de mi cuerpo.  Gia: -Luego de la escuela llame a Olivia para contarle lo de la cita que había planeado para ella y Franki, me dijo con emoción que le parecía genial… pero que no estaba segura de que hablar o que hacer, por que le gustaba mucho Franki y no quería arruinar las cosas con él, yo no sabía que decir pues, creo que todo es muy pronto, ¡apenas se conocieron esta semana! Pero no le dije eso a Olivia… no quería romper esa ilusión. Minutos después de esa llamada, tocaron el timbre de mi casa, baje rápidamente y ¡era Olivia! Sollozando pidiéndome que la ayudara con la cita, yo acepte, subimos a mi habitación, le preste mi vestido rojo, le alise el cabello y por último la maquille lo más rápido que pude puesto que ya eran las 2:48 y no podía llegar tarde a la cita. Franki: - Saludando con un beso en la mejilla a Olivia, me senté en la mesa un poco tembloroso, ella comenzó a hablar sobre algo así como la historia del pueblo, mientras ella balbuceaba yo la detallaba y cada vez se me hacía más linda. Gia: -Ya minutos después que se fuera Olivia me estaba dando un baño, cuando mi madre me avisa que tengo una llamada urgente, salgo con acondicionador y enjabonada del baño, tomo el teléfono y vuelvo a entrar, era de nuevo Olivia diciéndome que estaba ya en el restaurant y que Franki aún no llegaba, le dije que se calmara que a lo mejor tiene una buena excusa para haber llegado tarde, si es que llega. Franki: -No sabía qué hacer en esa cita me sentía extraño… ella me empezaba a gustar…. ¿estoy loco o que me pasa? No me entiendo a mí mismo ¡es que simplemente esta bellísima! Gia: -Luego repentinamente a través de mi teléfono pude escuchar la voz de Franki, para la suerte de Olivia él se habrá compadecido y ha decidido asistir a la estúpida cita… espero que Olivia no comenta ninguna locura (risas) seria típico de ella. Franki: -La mesera vino rápidamente a atendernos, quería ser Cortez así que le pregunte primero a ella lo que quería ordenar, ordeno lasaña, papitas fritas, un jugo de limón y para acompañar una hamburguesa… que raro pero bueno... yo ordene un trozo de pizza y una Coca-Cola (amo esa bebida) y la mesera se retiró sonriéndome … estaba guapa la güera, pero tenía que dejarlo pasar ¡Por dios Franki tranquilízate estas en una cita! (o algo así) Gia: -Espero que a Olivia le vaya bien en esa cita, prefiero que ella tenga una cita que tenerla yo pues, creo que no lo necesito. Mientras estaba recostada en mi cama, recapacitaba que, ¿cómo puedes querer a otra persona si no te quieres a ti misma?, y ese es mi caso la realidad es que yo pienso que nunca seré lo suficientemente bonita para gustarle a un chico me veo a mi misma en el espejo y veo a una persona fea, así entendí que voy intentar… ¡no! ...más bien dicho, voy a lograr quererme a mí misma. Franki: -Olivia comenzó la conversación era un poco incómodo al principio, pero luego, hablar con ella se volvió natural, La mesera coloco la comida sobre la mesa, y con una mirada hacia mí, arqueando una ceja dijo- buen provecho que lo disfruten- con voz un poco picarona(risas). En el interior quería que esta cita terminara, y las horas pasaron rápido ya era momento de irnos, yo me ofrecí a acompañarla hasta puerta de su casa, nos subimos en un bus, ella se veía un poco molesta a lo cual le he preguntado la razón, me responde con una pregunta -Por qué le cotilleabas a la mesera en nuestra cita- dijo con voz enojada. Gia: -Estaba tan aburrida, decidí darme un baño “para quitar malos augurios”, luego fui a mi cuarto, me vestí, me estaba peinando y oigo la voz de mi madre llamándome, a lo cual le respondo con un ¡Ya voy! No tuve tiempo de terminar de peinarme así que Salí lo más rápido que pude, pude ver desde el pasillo a mi madre sentada en el sillón de la sala hablando con alguien... ni idea de quien era… cuando prosigo por el pasillo y llego a la sala puedo observar a dos personas que se me hacían muy familiares… una señora con cabello amarillo, ojos claros, un poco quemada ha de ser talvez por el sol, y a un chico como de 20 años, cabello castaño claro, ojos azulados, por lo visto muy mono (risas) Franki: -Ya no entendía para nada a Olivia ¿estaba loca? ¡Nunca le cotillee a esa chica! Ella estaba viendo espejismos… no dije palabra absoluta. Llegamos a la parada, nos bajamos del bus, caminamos un poco hasta la puerta de su residencia, estaba a punto de despedirme de ella cuando me dijo -Oye Franki lo siento fui una tonta… es que la mesera era muy sexy con su camisa descotada y yo... me sentía un poco fuera de lugar- su comentario me dejo un poco en shock, cada vez me convencía más de la locura de Olivia, pero decidí seguirle el juego. Gia: -Sentí que mis pupilas se ampliaron, mi bello se erizo, yo me sentía algo apenada, estaba muy desarreglada, casi siempre me la paso así creo yo, pero ¡el chico era demasiado mono maldición! Mi mama me miro con indignación, pero luego lo disimulo, y dijo con voz amable - ¡Hija al fin que vienes! Te quiero presentar a Amelia y a su hijo Sebastián vienen de la ciudad del Sur, ellos están pasando unas cortas “vacaciones” aquí por causa de duelo así que, ellos se quedaran con nosotros un mes. Esa noticia me dejo un poco desconcertada y asombrada pues… ¡voy a dormir muy cerca de Sebastián!  Mi corazón palpita tan rápido que siento que va a Salir volando de mi cuerpo.  Gia: -Luego de la escuela llame a Olivia para contarle lo de la cita que había planeado para ella y Franki, me dijo con emoción que le parecía genial… pero que no estaba segura de que hablar o que hacer, por que le gustaba mucho Franki y no quería arruinar las cosas con él, yo no sabía que decir pues, creo que todo es muy pronto, ¡apenas se conocieron esta semana! Pero no le dije eso a Olivia… no quería romper esa ilusión. Minutos después de esa llamada, tocaron el timbre de mi casa, baje rápidamente y ¡era Olivia! Sollozando pidiéndome que la ayudara con la cita, yo acepte, subimos a mi habitación, le preste mi vestido rojo, le alise el cabello y por último la maquille lo más rápido que pude puesto que ya eran las 2:48 y no podía llegar tarde a la cita. Franki: - Saludando con un beso en la mejilla a Olivia, me senté en la mesa un poco tembloroso, ella comenzó a hablar sobre algo así como la historia del pueblo, mientras ella balbuceaba yo la detallaba y cada vez se me hacía más linda. Gia: -Ya minutos después que se fuera Olivia me estaba dando un baño, cuando mi madre me avisa que tengo una llamada urgente, salgo con acondicionador y enjabonada del baño, tomo el teléfono y vuelvo a entrar, era de nuevo Olivia diciéndome que estaba ya en el restaurant y que Franki aún no llegaba, le dije que se calmara que a lo mejor tiene una buena excusa para haber llegado tarde, si es que llega. Franki: -No sabía qué hacer en esa cita me sentía extraño… ella me empezaba a gustar…. ¿estoy loco o que me pasa? No me entiendo a mí mismo ¡es que simplemente esta bellísima! Gia: -Luego repentinamente a través de mi teléfono pude escuchar la voz de Franki, para la suerte de Olivia él se habrá compadecido y ha decidido asistir a la estúpida cita… espero que Olivia no comenta ninguna locura (risas) seria típico de ella. Franki: -La mesera vino rápidamente a atendernos, quería ser Cortez así que le pregunte primero a ella lo que quería ordenar, ordeno lasaña, papitas fritas, un jugo de limón y para acompañar una hamburguesa… que raro pero bueno... yo ordene un trozo de pizza y una Coca-Cola (amo esa bebida) y la mesera se retiró sonriéndome … estaba guapa la güera, pero tenía que dejarlo pasar ¡Por dios Franki tranquilízate estas en una cita! (o algo así) Gia: -Espero que a Olivia le vaya bien en esa cita, prefiero que ella tenga una cita que tenerla yo pues, creo que no lo necesito. Mientras estaba recostada en mi cama, recapacitaba que, ¿cómo puedes querer a otra persona si no te quieres a ti misma?, y ese es mi caso la realidad es que yo pienso que nunca seré lo suficientemente bonita para gustarle a un chico me veo a mi misma en el espejo y veo a una persona fea, así entendí que voy intentar… ¡no! ...más bien dicho, voy a lograr quererme a mí misma. Franki: -Olivia comenzó la conversación era un poco incómodo al principio, pero luego, hablar con ella se volvió natural, La mesera coloco la comida sobre la mesa, y con una mirada hacia mí, arqueando una ceja dijo- buen provecho que lo disfruten- con voz un poco picarona(risas). En el interior quería que esta cita terminara, y las horas pasaron rápido ya era momento de irnos, yo me ofrecí a acompañarla hasta puerta de su casa, nos subimos en un bus, ella se veía un poco molesta a lo cual le he preguntado la razón, me responde con una pregunta -Por qué le cotilleabas a la mesera en nuestra cita- dijo con voz enojada. Gia: -Estaba tan aburrida, decidí darme un baño “para quitar malos augurios”, luego fui a mi cuarto, me vestí, me estaba peinando y oigo la voz de mi madre llamándome, a lo cual le respondo con un ¡Ya voy! No tuve tiempo de terminar de peinarme así que Salí lo más rápido que pude, pude ver desde el pasillo a mi madre sentada en el sillón de la sala hablando con alguien... ni idea de quien era… cuando prosigo por el pasillo y llego a la sala puedo observar a dos personas que se me hacían muy familiares… una señora con cabello amarillo, ojos claros, un poco quemada ha de ser talvez por el sol, y a un chico como de 20 años, cabello castaño claro, ojos azulados, por lo visto muy mono (risas) Franki: -Ya no entendía para nada a Olivia ¿estaba loca? ¡Nunca le cotillee a esa chica! Ella estaba viendo espejismos… no dije palabra absoluta. Llegamos a la parada, nos bajamos del bus, caminamos un poco hasta la puerta de su residencia, estaba a punto de despedirme de ella cuando me dijo -Oye Franki lo siento fui una tonta… es que la mesera era muy sexy con su camisa descotada y yo... me sentía un poco fuera de lugar- su comentario me dejo un poco en shock, cada vez me convencía más de la locura de Olivia, pero decidí seguirle el juego. Gia: -Sentí que mis pupilas se ampliaron, mi bello se erizo, yo me sentía algo apenada, estaba muy desarreglada, casi siempre me la paso así creo yo, pero ¡el chico era demasiado mono maldición! Mi mama me miro con indignación, pero luego lo disimulo, y dijo con voz amable - ¡Hija al fin que vienes! Te quiero presentar a Amelia y a su hijo Sebastián vienen de la ciudad del Sur, ellos están pasando unas cortas “vacaciones” aquí por causa de duelo así que, ellos se quedaran con nosotros un mes. Esa noticia me dejo un poco desconcertada y asombrada pues… ¡voy a dormir muy cerca de Sebastián!  Mi corazón palpita tan rápido que siento que va a Salir volando de mi cuerpo.  Gia: -Luego de la escuela llame a Olivia para contarle lo de la cita que había planeado para ella y Franki, me dijo con emoción que le parecía genial… pero que no estaba segura de que hablar o que hacer, por que le gustaba mucho Franki y no quería arruinar las cosas con él, yo no sabía que decir pues, creo que todo es muy pronto, ¡apenas se conocieron esta semana! Pero no le dije eso a Olivia… no quería romper esa ilusión. Minutos después de esa llamada, tocaron el timbre de mi casa, baje rápidamente y ¡era Olivia! Sollozando pidiéndome que la ayudara con la cita, yo acepte, subimos a mi habitación, le preste mi vestido rojo, le alise el cabello y por último la maquille lo más rápido que pude puesto que ya eran las 2:48 y no podía llegar tarde a la cita. Franki: - Saludando con un beso en la mejilla a Olivia, me senté en la mesa un poco tembloroso, ella comenzó a hablar sobre algo así como la historia del pueblo, mientras ella balbuceaba yo la detallaba y cada vez se me hacía más linda. Gia: -Ya minutos después que se fuera Olivia me estaba dando un baño, cuando mi madre me avisa que tengo una llamada urgente, salgo con acondicionador y enjabonada del baño, tomo el teléfono y vuelvo a entrar, era de nuevo Olivia diciéndome que estaba ya en el restaurant y que Franki aún no llegaba, le dije que se calmara que a lo mejor tiene una buena excusa para haber llegado tarde, si es que llega. Franki: -No sabía qué hacer en esa cita me sentía extraño… ella me empezaba a gustar…. ¿estoy loco o que me pasa? No me entiendo a mí mismo ¡es que simplemente esta bellísima! Gia: -Luego repentinamente a través de mi teléfono pude escuchar la voz de Franki, para la suerte de Olivia él se habrá compadecido y ha decidido asistir a la estúpida cita… espero que Olivia no comenta ninguna locura (risas) seria típico de ella. Franki: -La mesera vino rápidamente a atendernos, quería ser Cortez así que le pregunte primero a ella lo que quería ordenar, ordeno lasaña, papitas fritas, un jugo de limón y para acompañar una hamburguesa… que raro pero bueno... yo ordene un trozo de pizza y una Coca-Cola (amo esa bebida) y la mesera se retiró sonriéndome … estaba guapa la güera, pero tenía que dejarlo pasar ¡Por dios Franki tranquilízate estas en una cita! (o algo así) Gia: -Espero que a Olivia le vaya bien en esa cita, prefiero que ella tenga una cita que tenerla yo pues, creo que no lo necesito. Mientras estaba recostada en mi cama, recapacitaba que, ¿cómo puedes querer a otra persona si no te quieres a ti misma?, y ese es mi caso la realidad es que yo pienso que nunca seré lo suficientemente bonita para gustarle a un chico me veo a mi misma en el espejo y veo a una persona fea, así entendí que voy intentar… ¡no! ...más bien dicho, voy a lograr quererme a mí misma. Franki: -Olivia comenzó la conversación era un poco incómodo al principio, pero luego, hablar con ella se volvió natural, La mesera coloco la comida sobre la mesa, y con una mirada hacia mí, arqueando una ceja dijo- buen provecho que lo disfruten- con voz un poco picarona(risas). En el interior quería que esta cita terminara, y las horas pasaron rápido ya era momento de irnos, yo me ofrecí a acompañarla hasta puerta de su casa, nos subimos en un bus, ella se veía un poco molesta a lo cual le he preguntado la razón, me responde con una pregunta -Por qué le cotilleabas a la mesera en nuestra cita- dijo con voz enojada. Gia: -Estaba tan aburrida, decidí darme un baño “para quitar malos augurios”, luego fui a mi cuarto, me vestí, me estaba peinando y oigo la voz de mi madre llamándome, a lo cual le respondo con un ¡Ya voy! No tuve tiempo de terminar de peinarme así que Salí lo más rápido que pude, pude ver desde el pasillo a mi madre sentada en el sillón de la sala hablando con alguien... ni idea de quien era… cuando prosigo por el pasillo y llego a la sala puedo observar a dos personas que se me hacían muy familiares… una señora con cabello amarillo, ojos claros, un poco quemada ha de ser talvez por el sol, y a un chico como de 20 años, cabello castaño claro, ojos azulados, por lo visto muy mono (risas) Franki: -Ya no entendía para nada a Olivia ¿estaba loca? ¡Nunca le cotillee a esa chica! Ella estaba viendo espejismos… no dije palabra absoluta. Llegamos a la parada, nos bajamos del bus, caminamos un poco hasta la puerta de su residencia, estaba a punto de despedirme de ella cuando me dijo -Oye Franki lo siento fui una tonta… es que la mesera era muy sexy con su camisa descotada y yo... me sentía un poco fuera de lugar- su comentario me dejo un poco en shock, cada vez me convencía más de la locura de Olivia, pero decidí seguirle el juego. Gia: -Sentí que mis pupilas se ampliaron, mi bello se erizo, yo me sentía algo apenada, estaba muy desarreglada, casi siempre me la paso así creo yo, pero ¡el chico era demasiado mono maldición! Mi mama me miro con indignación, pero luego lo disimulo, y dijo con voz amable - ¡Hija al fin que vienes! Te quiero presentar a Amelia y a su hijo Sebastián vienen de la ciudad del Sur, ellos están pasando unas cortas “vacaciones” aquí por causa de duelo así que, ellos se quedaran con nosotros un mes. Esa noticia me dejo un poco desconcertada y asombrada pues… ¡voy a dormir muy cerca de Sebastián!  Mi corazón palpita tan rápido que siento que va a Salir volando de mi cuerpo. 
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