Luciano: Ya habiamos acabado con el trabajo pendiente de la empresa, hoy me tocaba ir a recoger a Anne a su trabajo. Angelo y yo estamos dispuestos a hablarle sobre Luisa, esa mujer no dudara en decirle mentiras sobre nosotros, se de lo que es capaz. -Hermano -angelo me miró- me voy a recoger a Anne, estaremos en casa en una hora o menos -asintió. -Esta bien, yo ire a adelantar la dichosa cena. -Oh vamos hermano! Es sólo una cena, tampoco es que harás un banquete para un batallón -reí- es solo algo sencillo para los tres, te irá bien ya verás -di palmadas en su hombro. -Que conste que te lo advertí Luciano -murmuró. -Estaras bien hermano -le guiñe el ojo. Si más salimos de la oficina, ya los empleados iban a sus casas Angelo fue a preparar la cena y yo a buscar a mi hermosa pelirro

