–Hola Enrique –dije mientras me daba la vuelta.
–Que paso porque estás aquí afuera –dijo pasando un brazo cariñosamente por mis hombros y haciéndome caminar rumbo a la cafetería.
–El hermoso profesor Martinez me dejo fuera porque junte tres tardanzas que suman una falta.
–Lo siento por ti, felizmente yo ya me libre de él.
–Pues claro él no da clases para licenciaturas de abogado, lo que me lleva a la siguiente pregunta ¿Qué hacen aquí tú y Alex?
–¿Alex? No sé, pero yo vine a ver a Regina y me quede platicando con algunos amigos de aquí y luego te vi a ti mirar la puerta y decirle que se jodiera asi que me acerque y veme, aquí estoy.
–Bueno ya que estas aquí invítame algo de comer quieres, me vine sin desayunar y ando muerta de hambre –dije mientras me sentaba y tomaba el menú.
–Pide lo que quieras yo invito –contesto sonriendo.
–Gracias bebé –dije de forma cariñosa, Enrique era como un hermano para mí, lo conocí atreves de Alexander y durante tres meses jure estar enamorada de él, pero es que con ese atrastivo cualquiera se enamoraría con el tiempo se me paso y empecé a bromear con él en vez de coquetearle. –No vas a querer nada tú.
–No, yo ya comí tu pide lo que quieras.
–De acuerdo –mencione mientras me paraba e iba a ordenar –Hola buenos días si me das un Caramel Macchiato tamaño grande y una dona glaseada –dije y después de un momento agregue –Y también una rebana de pastel de queso con arándanos.
–En un momento se lo llevo.
–Gracias. –conteste di media vuelta y me dirigí a donde se encontraba Enrique con Alexander y Ryan que era el menor de todos ¡genial! Esto es perfecto y todas mis amigas en clases– Tiene que ser broma –susurre mientras me acercaba y me sentaba frente a Ryan y con Alex y Enrique por los lados.
–Hola Ryan y Alex ¿Qué hacen aquí no tiene clases?
–Yo ya salí –contesto Alexander
–Yo no tengo clases hasta la última hora, la profesora no asistió y aun nos debatimos con el profesor para que nos deje ir ya.
–De acuerdo.
–Y tu ¿Por qué estás aquí? según se, tu si tienes clases.
–Martínez, me dejo fuera de su clase me dijo: señorita Yensen ya tiene tres tardanzas y con ellas suma una falta así que le pido se retire de mi clase y sea más puntual –dije imitando su voz.
–Si ya sabes cómo es porque no llegas temprano.
–Ryan créeme el nombra lista prácticamente dos minutos después de la alarma, yo sé bien que me odia que le costaba dejarme pasar y dejarme con la falta ¡nada! Pero lo que hizo fue cerrarme la puerta en las narices.
–Se ensaño contigo cariño –dijo Enrique. –Tan solo llega más temprano incluso antes que él, porque si no lo haces reprobaras por faltas.
–¡Agg! Ya da igual tan solo no me lo recuerden –dije estirando mi mano y tomando una servilleta con la que empecé a jugar, después levante mi mirada hacia Alex –¿Tu porque no te has ido? –le pregunte
–Te estaba esperando –contesto con naturalidad, Enrique sabia de primera mano que mi relación con Alex no era muy buena, pero si la notica lo sorprendió no dio ninguna señal.
–Pues yo desayunare o almorzare ¿Qué hora es? Mi móvil está en mi casillero.
–Las once con diez minutos. –contesto Alex
–Pues como decía desayunare y me iré ya no tendré clases la profesora de educación física me permitió cancelar las practicas porque Diane está enferma asi que ya no tendré las últimas dos.
–Aquí tiene –dijo la señora dejando el pastel de arándanos, el Caramel Macchiato tamaño grande y la dona glaseada en la mesa, mientras tres pares de ojos se abrían como platos eran demasiadas calorías para arrancar el día pero que más daba por permitírmelo de vez en cuando no me pasaría nada.
–Olvídate de que te comerás eso y más si no has desayunado –dijo Alexander –Como la dejaste pedir eso Enrique.
–No tenía idea de que había pedido eso. –se defendió
–Valentina sabes como de daño te hace comer eso y más aun como de daño te hace no desayunar a tiempo. –Hice una mueca de desagrado cuando vi que empezaría a recitarme el sermón de “tienes que cuidar tu salud”.
–No tuve tiempo de acuerdo y además papá no dijo que esto me hiciera daño dijo sigue con tu vida normal cariño y eso hacía antes de que me empezara a regañar –dije para después dar una gran mordida a la dona ¡Dios! las amaba, le di un sorbo a mi Caramel Macchiato, adore la sensación de la dona fria y el caliente del caramel macchiato –Aleja tus garras de mi pastel Alexander –dije dándole un manotazo por dios si eres peor que papá. –por fin termine de comer con tres pares de ojos censurándome todo el tiempo –No saben cómo me afecta su mirada de enojo es mas creo que ya me morí, bueno Alex nos vamos, iré por mis cosas y nos vamos… Y tu corazón de melón gracias por el desayuno, Ryan nos vemos mañana de acuerdo cuídate y…
–Quería invitarte a salir esta tarde Valentina. –dijo
–Pues que te parece si lo dejamos para mañana hoy si tengo tarea y no quiero volver a madrugar para que alguien me la pase. –dije
–De acuerdo –contesto –Aunque el fin de semana hay una reunión familiar en mi casa, ya sabes que mi familia te quiere mucho qué tal si mejor lo dejamos para el sábado.
–Es perfecto, entonces nos vemos mañana cuídate –dije mientras le daba un beso en la mejilla y vi como Alex apretaba la mandíbula haciéndola parecer de piedra, lo sentía mucho por Alex, pero apreciaba demasiado a la familia de Ryan como para no verla, cada que tenía oportunidad me juntaba con ellos, me consideraban como un m*****o más de la familia y yo a ellos de igual forma.