☆ABIGAÍL☆ Las miro que no dejan de apuñalarme con la mirada, mi grandote esta que desea pegarles un tiro, poso mi mano en la pierna de él por debajo de la mesa, él me mira cambiando de inmediato su expresión por una muy dulce. Amo este hombre, realmente no me equivoque con él, mi hijo tiene el mejor padre. —Sobrina cuéntanos, ¿Qué hacías en Rusia? —Estaba con mi hermano. —¿Hablas de David? —Si, él se casó y tiene un hijo. —Recuerdo a David, todavía es un flaco. —No tía, ahora mi hermano es fornido, creo que ya no lo reconocerías. —Y usted Sergey, ¿te puedo llamar por tu nombre? ¿Verdad? —¿Qué quieres saber prima? —Esa mirada de Ester me está molestando. —Es con él prima, no contigo. —Sergey está por hablar, le aprieto fuerte la pierna para que no diga nada, estas idiotas son mí

