Sergey y Aby llegan a casa del anciano, Inovoc se queda cuidando de David. El patriarca de la familia deseaba que llegaran, cuando la ve desde el ventanal bajarse del auto, se apresuró a salir de su despacho y llegar al primer piso para ser él quien los recibas. —Hijos, por fin llegan, mi querida hija, ven siéntate. —Gracias. —Padre, ¿Viste las noticias? —Si, me alegro de que los estén investigando, ese tipo se lo merece, si habla de nosotros, ya tengo los abogados listos, nuestros negocios están legales. —Está bien preparado. —Nunca se sabe si ese bastardo nos quiera envolver en sus errores. Ahora cuéntenme, cuando nacerá mi nieto. —Sergey rompe a carcajadas. —Para eso falta, apenas he de tener algunas tres semanas. —Mañana mismo contrataré un ginecólogo para que te lleve el con

