Al tener la dirección en su mano, sin darse cuenta a donde se está dirigiendo, por la preocupación que lo invade, recriminándose por ser un idiota al ser muy duro con ella. Llega al resort, se baja de su auto, se dirige a recepción para ver si le pueden dar algún tipo de información, para su sorpresa le dieron el número de habitación. —Te daré una lección Catalina, que no te darán ganas de fugarte la próxima vez, juro que te vas a arrepentir de haber huido de esta manera. Sube al ascensor, aprieta los botones con poca paciencia, mueve su pierna de ansiedad, al llegar al pasillo donde se encuentra el número de la habitación que le dieron en recepción. Mira que está medio abierta, saca su arma de donde la lleva escondida, abre la puerta, la habitación está en oscuras, la cierra sin hacer r
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