Inovoc está fascinado con el cargo que Sergey le ha dado, aunque hubiera deseado no hacer nada, pero al menos él se encargaría de la publicidad y las relaciones exteriores. —¡Que! Ya verás con mi físico esta empresa cosechará muchos éxitos. —En tus sueños, el trabajo será parejo. —Inovoc, tienes que ser más serio, esto no es ninguna broma. —Lo soy Sergey, ya verás cuando regreses aquí las cosas serán diferentes. —David me informas si Inovoc mete mujeres en mi oficina. —Desde luego. —Sapo, como te vendes tan fácilmente. —Se siente traicionado. David encoge los hombres con una sonrisa burlesca. Sergey se rasca la cabeza, frustrado, ahora que lo piensa mejor, no le parece tan buena idea dejar a su hermano a cargo, la vez que le toco irse, Inovoc hizo y deshizo en la empresa, cogien

