Pasamos nuestro último día en Montreal caminando bajo la supervisión de Kevin, disfrutamos como una pareja normal y fue un placer alejarnos de nuestra vida en Nueva York, desafortunadamente, es hora de que tomemos el jet y nos vayamos a casa, mi maleta está lista y nos vamos con Carlota y Kevin, no le prestó atención al trayecto pero cuando el coche se detiene sé que no estamos frente al aeropuerto sino en la casa de mi madre, miro a Miller sin entender y él sonríe, haciéndome un gesto para que lo siga, saca nuestras maletas y Kevin y Carlota se van. —¿Qué está pasando Miller? —Es posible que llamé a tu madre para que vinieras a verla ... — Abro mis ojos mientras él se ríe. —Me dije que estarías feliz de venir a verla, estaba en mis planes hacerlo, pero como estamos en Montreal, ¡podría

