Punto de vista de Miller Subo las escaleras y encuentro a José en lo que se ha convertido en su dormitorio durante los últimos 6 meses, ha estado durmiendo con nosotros varias veces, está acostado en la cama, con el brazo detrás de la cabeza y los ojos fijos en el techo, sus ojos enrojecidos por ... ¿lágrimas? He pasado una gran cantidad de tiempo con José desde que llegó a la casa y solo lo vi llorar una vez cuando se sintió abandonado por mí, me culpé mucho, pero en ese momento tuve que manejarme, manejar lo que sentía por Antonia sin hacer tonterías, me siento a su lado y cierra los ojos avergonzado. —Él no parece tener nada se fuerza ... — estoy empezando la charla, José tiene un ojo morado y cortes en la cara. —... pero espero que él haya quedado mucho peor también — termino dicien

