La rubia entra a la habitación en donde la novia de su hijo le indicó que él se encontraba, pero lo que se encuentra, además de aliviarle un gran peso a su corazón, también se lo aprieta un poco, pues cada que ve a su hijo en ese estado es casi como si le compartiera un poco de ese abatimiento que nubla la hermosa pequeña sonrisa que su pequeño niño parece tener siempre. Porque si, Ethan puede tener veinticuatro años o incluso más, pero siempre será el pequeño bebé de su mamá. Se acerca con delicadeza a la cama y se acuesta a espaldas de su hijo, para posteriormente abrazarlo con delicadeza. - Ya estoy aquí bebé, no pasa nada, todo estará bien - susurra con voz temblorosa por la emoción de poder ver a su hijo otra vez. A primera instancia, el rubio cree estar escuchando cosas, lo que i

