Pensándolo bien, no me vendría mal una clase más con la mal humorada tutora, me gusta leer y pensar, estoy aprendiendo mucho después de todo; quizás deba decirle al príncipe Arthur que hoy deseo ilustrarme más que todas las veces y que podemos dejar para después su clase de baile, al fin y al cabo ha mencionado que no estaremos toda la noche en el baile al que fue invitado, así que solo puede ver al duque, extenderle sus felicitaciones e inmediatamente regresar al palacio. - Su alteza, el príncipe Arthur la espera en el salón comunal de la segunda torre - Dice Dorotea desde el otro lado de la puerta de la que actualmente es mi habitación, los nervios se empiezan a apoderar de mí, no quiero más vergüenzas, ya han sido suficientes las que he tenido que pasar en estos días, ahora lo que me

