Narra Celestina Termino con las lecciones más tarde de lo normal, mi cabeza está a punto de explotar por tanta información, salgo de la torre casi corriendo para evitar volver a ser prisionera de aquella mujer, la cual me parece despiadada, pero luego entiendo que es su trabajo, que le han dado una orden y no puede negarse. Alargo mis pasos para llegar a mi habitación, quiero quitarme este vestido y toda la ropa interior que llevo puesta, no sé por qué necesitan tantos protocolos hasta para vestirse. Dimitri camina a mi lado, también parece agotada, la pobre tiene que estar a mi lado todo el tiempo, que lastima que no pueda escuchar con claridad, de seguro aprendería mucho al igual que yo de todas esas clases que he recibido. Seguimos nuestro camino y a pesar de haber caminado mucho a

