Narra Celestina Desde que aquel hombre me ha arrastrado hasta su carruaje me he visto en la obligación de guardar silencio y escuchar conversaciones confusas; tengo miedo, intriga y mucha melancolía, durante el camino he pensado en mi madre y mis hermanos, siento en mi corazón la tristeza que ellos sienten, me pregunto si volveré a verlos otra vez, no sé si de aquí a unos días ya no exista mi presencia en esta tierra para regresar a mi hogar. Es inevitable sostener las lágrimas, no pude despedirme de mis seres queridos, de las ovejas, de mi casa; desconozco las intenciones de estos hombres que me observan como si fuera un sucio cerdo y miro las posibilidades de escapar pero son nulas mientras estemos en movimiento, de igual manera son dos personas contra mí. Por lo poco que he entendido

