Ante las palabras de Matteo todos se sorprendieron, la primera en levantarse fue Mariam, quien se le lanzó encima y comenzó a llorar. —¡¡No!! Por favor Zandro, no me dejes, no ahora cuando ya no sé vivir sin ti, mi amor. ¡¡Llévame contigo!! No vale la pena la vida… no si no estás a mi lado, ya no tengo a nadie, solo te tenía a ti, ¡¿Cómo me vas a hacer esto?! —los sollozos desesperados de la mujer llenaban todo el lugar. Todos la miraban en silencio, Nick fue el primero en acercársele, la sostuvo y después de más de cinco décadas, la abrazó por primera vez, la consoló y la llamó mamá. —Ya mamá, cálmate… yo voy a estar a tu lado, sosteniéndote, no te dejaré sola —habló apenas conteniendo las lágrimas. Mariam se giró, a pesar del profundo dolor que estaba experimentando en este momento,

