Capítulo 50 Mesa para dos

1987 Palabras

—¿Adónde? Recorre con la mirada mi cuerpo desnudo. —He salido a correr y mientras tanto se me ha ocurrido que aún no te he llevado a cenar. Tienes unas piernas increíbles. Vístete. Señala mi armario con la cabeza. Si se refiere a cenar en el Hotel, yo paso. Evitaré el lugar a toda costa si ella va a estar allí y, dado que ya sabemos que trabaja para él, lo más probable es que esté. —¿Adónde? —vuelvo a preguntar mientras empiezo a aplicarme crema de coco en las piernas. —A un pequeño italiano que conozco. Anda, vístete antes de que me cobre mi deuda. De pie, me masajeo lentamente con la crema. —¿Qué deuda? Levanta las cejas. —Me debes una. —¿Cómo que te debo una? —Frunzo el ceño, pero sé exactamente a qué se refiere. —Claro que me l

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR