Doy gracias de que la cena sea relativamente ligera. No puedo comer mucho más y, con Lily al lado, mi apetito no mejora. No me ha dirigido la palabra desde que nos hemos sentado a cenar, y tampoco ha preguntado por el paradero de Nick. Ella sabe dónde está. Le dice al camarero que se lleve el plato sin tocar de Nick y que le reserven el plato principal. Si Lucas no estuviera, me pondría de muy mal humor. —¿No has traído a Victoria? —le pregunta Lucas a Mark cuando se acerca, que contesta sin una pizca de sorpresa. —Es muy dulce, pero requiere mucho trabajo. —Bebe un par de tragos de vino y se reclina en la silla—. Estoy muy bien donde estoy en este momento. —Levanta la copa y todo el mundo se une al brindis, incluso yo, a pesar de que no estoy muy contenta con donde estoy en este

