Capítulo 74 Te quiero en la cama

1737 Palabras

—¿Cuánto cuestan los pantalones extragrandes? —le pregunta a Rastas. —Sólo diez dólares, amigo mío. Los doblo y los meto en la bolsa. —Voy a pagarlos yo, Nick. —¿Sólo? —Nick se encoge de hombros y le da el billete a Rastas. —Gracias. —Rastas se lo guarda en la cangurera. —Vamos —dice, y coloca de nuevo la mano sobre la piel expuesta de mi espalda. —No tenías que pasar por encima del pobre hombre —gimoteo—. Y yo quería pagar los pantalones. Me sitúa a su lado y me besa en la sien. —Calla. —Eres imposible. —Y tú preciosa. ¿Puedo llevarte ya a casa? Hago un gesto de negación con la cabeza. Qué difícil es este hombre. —Sí. —Los pies me están matando y tengo que felicitarlo por lo tolerante que ha sido con mi vagabundeo ocioso de hoy. Se ha mostado bastante razonable.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR