Todo esto me lo dice mirándome, como si yo fuera la cosa más insoportable e insignificante del mundo, este hombre era extraño, primero fingía preocupación y después me trataba como una lagartija. No necesito su generosidad señor Ricardo, así que dígame dónde está mi ropa y podre irme a casa. —No sé dónde está tu ropa—Dice sonriendo con malicia, estaba bien equivocado, si pensaba que iba hacer lo que él quisiera, conmigo no podía ni el diablo. —Pues, no me queda de otra que salir corriendo, envuelta en esta sabana, por todo el edificio, además de eso podría gritar como loca, que el jefe me ha violado ¿Te imaginas los titulares mañana? "EMPRESARIO, SECUESTRA A SU EMPLEADA, TORTURANDOLA, POR VARIOS DÍAS, POR SUERTE PUDO ESCAPAR" — ¿Te imaginas? Estaría tu cara en todas las noticias del p

