Pertenecerte, pertenecerme… colocaste una cadena alrededor de mi alma que me lleva a la libertad mientras deambulo sobre tu piel y te haces dueña de todo mi ser. Richard No quiero lastimar a mi familia, pero no soporto la idea de tener a mis padres las veinticuatro horas metidos en mis cosas. Anahí no se sentirá cómoda con su presencia, sobre todo con la de mi hermana. Adoro a Raven, pero sé bien lo insoportable que puede llegar a ser. —¿Puedo pasar a verlo más tarde? —Enarco una ceja al escuchar la pregunta de Anahí. —Claro que si querida… —Ella no tiene que pedir permiso para ir a mi casa porque ella se viene conmigo ahora mismo —sentencio. Nos detenemos en la puerta de entrada, se hace un silencio entre todos, el enfermero se aparta un poco para darnos un poco de privacidad, aunqu

