Ya no tengo escapatoria, crucé y me quemé. Ahora solo me queda disfrutar del pecado y olvidarme del arrepentimiento. Anahí Empiezo a salivar ante la expectativa, su mirada obnubilada no se despega de mí, hace que me olvide de la imagen que tengo sobre mí misma y me sienta como la mujer más sexy del mundo. »Desde el instante en el que te vi, no pude evitar imaginarte así, sobre mi cama ofreciéndome tu coño brillante por los fluidos —pronuncia dejándome sin habla, su dorso, pecho, abdominales, brazos todo en él es perfecto, podría pasar horas hablando de la armonía de su rostro, sin embargo, ahora eso me parece perder el tiempo y prefiero aprovecharlo delineando cada músculo de su cuerpo con mi lengua—, eres perfecta, todo en tu cuerpo lo es, tu piel, tus tetas, todo absolutamente todo es

