Manuel. Estaba saliendo del hospital cuando se escuchó mucho escándalo en la otra entrada, no tenía la intención de ver pero algo más fuerte que yo, haci que fui a ver de quién se trataba, algo me decía que tenía que ver, y no estaba equivocado, por qué al dar vuelta y caminar en esa dirección, un par de ojos celestes se posaron en los míos, estaban llenos de lágrimas y se le podía ver asustada. -¿Que hacen aquí? -fue lo primero que pregunte, aunque pensándolo bien, eso era ilógico de preguntar, está obvio por qué estaban aquí. -¡Es bebé! ¡ya viene! -habla Santiago todo asustado. -¡Ay! -grito muy fuerte Azul- Manu -sollozo- Me duele mucho -camine hasta donde la tenía su hermano en brazos y la tome -Te necesito fuerte por que ahora soy yo la que tiene miedo -este ya no era un momento

