Manuel. Los días pasaban y pasaban, en un abrir y cerrar de ojos Azul tenía ocho meses de embarazo, estaba entrando a los nueve , lo que me ponía cada vez más nervioso, Azul estaba radiante, el embarazo le sentó de maravilla, si bien los primeros meses las náuseas eran horribles y insoportables, ahora eso ya no pasaba, ella podía comer lo que se le antojara que ya no había nauseas, lo único que sentía era sueño aunque no era de siempre. -Me trajiste mi helado de chocolate, fresa y vainilla -sus antojos seguían a la orden del día. -No fue nada fácil de conseguir a las 3 de la mañana -ninguna tienda estaba abierta, fue un milagro que encontrará una abierta las 24 horas. -Lo siento -suspira- No fue propósito, esque no me di cuenta que el helado se había acabado -afirme. -Eso no importa -

