Lucia Hoy es un día agridulce. Hace un año desperté del coma y tres años desde que ese hombre me arrojó al mar. Cada día que pasa disminuyen las posibilidades de que recupere mis recuerdos perdidos. La resignación se ha convertido en una amiga constante. Cristián y yo ya no somos lo que éramos. Él se mudó a su departamento hace tiempo y, aunque lo veo de vez en cuando en la casa, sólo somos amigos. Aunque me duele, lo acepto. Él necesita su espacio y yo tengo que seguir adelante. El bar está lleno de pretendientes, pero ninguno me interesa. Mi mayor preocupación es que el hombre que me hizo daño sigue libre, y temo que pueda estar haciéndole daño a otras mujeres. No puedo evitar preguntarme cuándo lo volveré a encontrar. —Sigues de amiguita de Cris —Eliana me dice riendo. —Él piensa q

