Al despertar se me partía la cabeza. Tome una ducha y luego una pastilla para intentar cesar mi dolor Fisicamente me siento mal, pero también siento que el corazón se le saldrá del pecho debido a lo ocurrido la noche anterior. Aún puedo sentir los labios de mi Doctor guapo en los míos. Mientras estába preparando el desayuno me percate de que Alonso estaba llegando a la casa con la misma ropa del día anterior. Es evidente lo que ocurrió con él. —¿Donde dormiste—Le pregunté divertida —Con tu amiga— Responde el hombre cínicamente —De nada, se me parte la cabeza —¡Buenos días!—Cristián baja las escaleras gritando y provocando que ambos lo asesinemos con la mirada Debería ser un delito gritar a estas horas de la madrugada, a penas son las once de la madrugada. —¡Habla más bajo!—Le exige

